Bizum, con 31.5 millones de usuarios, se está consolidando como el estándar para enviar dinero y ahora incursiona en los pagos físicos con Bizum Pay. Tras un mes de uso, esta aplicación muestra un gran potencial para sustituir otras carteras móviles, aunque su adopción en comercios aún presenta desafíos. El sistema permite transferencias directas entre cuentas, prescindiendo de las redes de tarjetas tradicionales.
Bizum, que comenzó discretamente, se ha consolidado como la opción predilecta para transferir dinero entre particulares, con una base de 31.5 millones de usuarios. Actualmente, está expandiendo su alcance hacia los pagos en establecimientos físicos. Después de más de un mes utilizando Bizum Pay para estas transacciones, considero que tiene el potencial de reemplazar otras carteras móviles.
Bizum Pay funciona de manera similar a los pagos móviles convencionales, pero con la diferencia crucial de que el dinero se transfiere directamente entre la cuenta del cliente y la del comercio, sin intermediación de redes de tarjetas como Visa o Mastercard. Esto representa un cambio significativo en el panorama de pagos en Europa. Sin embargo, es necesario un proceso de configuración previo.
Existen dos métodos para configurar los pagos con Bizum:
1. Pagos físicos con Bizum desde la aplicación del banco: Algunos bancos, como BBVA, han integrado esta funcionalidad directamente en sus aplicaciones. Para activarla, el usuario debe acceder a la sección de Bizum dentro de su app bancaria y verificar si la opción de pagos con Bizum está disponible.
2. Pagos físicos con la aplicación Bizum Pay: Esta es la aplicación oficial de la plataforma, una cartera genérica que permite pagar no solo con Bizum, sino también con tarjetas bancarias. Se presenta como la opción más conveniente para estos pagos.
He configurado la aplicación Bizum Pay con mi cuenta de Bizum, un proceso sencillo que solo requiere abrir la app e introducir el número de móvil asociado a Bizum. Si el banco ya tiene habilitados los pagos, Bizum Pay completa la configuración automáticamente. Actualmente, la aplicación es compatible con CaixaBank, Sabadell, Unicaja, Caja Rural, Bankinter, Ibercaja, Grupo Cooperativo Cajamar, Abanca, Arquia Banca, Colonya Caixa Pollença e ING.
Un aspecto útil de Bizum Pay es la posibilidad de añadir una tarjeta secundaria. Dado que los pagos con Bizum aún no están ampliamente extendidos en los comercios, la aplicación permite registrar tarjetas asociadas a la cuenta bancaria del usuario. Bizum Pay, al igual que Google Wallet o Apple Wallet, funciona como una cartera digital que admite pagos sin contacto con Bizum y con otras tarjetas. Si un comercio no acepta Bizum, el usuario puede cambiar a una tarjeta corriente sin salir de la aplicación, una funcionalidad que, por ahora, se utilizará con frecuencia.
El proceso de pago es el siguiente: el cajero escanea los productos y envía la cuenta al datáfono. El usuario debe desbloquear su móvil configurado con Bizum Pay (en iPhone, pulsar dos veces el botón lateral) y acercarlo al datáfono. Si no se ha establecido como cartera predeterminada, se debe abrir Bizum Pay manualmente. El datáfono detectará la cuenta de Bizum como método de pago y procesará la transacción, transfiriendo el dinero de la cuenta bancaria del usuario a la del comercio.
Si la tienda aún no acepta Bizum, la aplicación Bizum Pay indicará en pantalla la opción de cambiar a la tarjeta registrada. En este caso, será necesario acercar el móvil al datáfono nuevamente. Registrar una tarjeta como pago secundario en Bizum Pay garantiza la operatividad de la aplicación, ya que si el datáfono no acepta Bizum, sí admitirá pagos con tarjeta convencionales. El inconveniente es que el cajero puede ver el pago como cancelado y debe reenviar la cuenta al datáfono, lo que puede ralentizar el proceso. Si Bizum es aceptado a la primera, el pago es tan fluido como con tarjeta.
La experiencia de pagar con Bizum es idéntica a la de usar una tarjeta para el usuario. La diferencia radica en la infraestructura subyacente: los pagos de Bizum no utilizan las plataformas de Visa ni Mastercard. Aunque esto no representa una soberanía española total en los pagos, sí es un paso significativo. Bizum utiliza en su mayor parte tecnología propia, aunque depende de una pieza EMV de un proveedor externo para la identificación del móvil ante el datáfono mediante NFC. Este estándar EMV (Europay, Mastercard y Visa), gestionado por EMVCo, es ampliamente adoptado y facilita una implementación más rápida de los pagos.
Además del EMV, existe otra dependencia: el propio teléfono. Google (Android) y Apple (iOS) controlan qué aplicaciones pueden utilizar el NFC para pagos. En el caso del iPhone, Bizum Pay es posible gracias a una directiva de la Comisión Europea que obligó a Apple a abrir su chip NFC a otras carteras.
Bizum Pay tiene el potencial de reemplazar otras carteras móviles, especialmente gracias a la funcionalidad de la tarjeta secundaria, que cubre las lagunas de aceptación de Bizum. Cuando los comercios acepten Bizum de forma universal, los pagos móviles dejarán de depender de las redes de Visa y Mastercard sin que el usuario perciba cambios. Esto representa una soberanía importante en el flujo del dinero.
El siguiente paso en la expansión de Bizum ya está definido. En febrero, Bizum firmó un acuerdo con Wero, MB Way, Bancomat y Vipps MobilePay para interconectar sus sistemas, con el objetivo de que los pagos en tiendas de otros países sean posibles a partir de 2027. Poder pagar en Lisboa o París con Bizum sería un avance monumental.