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Sáb, Oct

Resuelto el Misterio del Sarcófago Romano en la Abadía de Westminster: Un Abad Anglosajón Descansa en Él

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Después de más de un siglo de incertidumbre, expertos han desvelado la identidad del ocupante de un sarcófago romano del siglo IV en la Abadía de Westminster. Contrario a su origen, el féretro alberga los restos de un abad anglosajón, probablemente Ælfwig, un hallazgo que destaca una inusual práctica de reutilización y conecta dos periodos históricos de Londres.

La Abadía de Westminster en Londres, lugar de descanso de más de 3.000 figuras notables, ha sido escenario de un enigma arqueológico durante más de un siglo. Entre sus numerosas tumbas, un sarcófago romano del siglo IV contenía un esqueleto que no correspondía al romano para quien fue originalmente creado. Este misterio ha sido finalmente resuelto.

El arqueólogo británico Warwick Rodwell, asesor de la abadía, ha concluido una exhaustiva investigación, determinando con alta probabilidad que el ocupante es un abad anglosajón, posiblemente Ælfwig. El estudio de Rodwell reduce las posibilidades a dos abades de Westminster: Ælfwig y su sucesor Wulfnoth.

La clave de esta revelación fue una datación por radiocarbono de una muestra ósea, que situó la muerte del individuo entre los años 987 y 1052 d. C. Esto confirma que el sarcófago fue reutilizado en la época anglosajona tardía, aproximadamente 700 años después de su uso original. Como dato curioso, el sarcófago, con su inscripción latina, está actualmente expuesto en las Queen’s Diamond Jubilee Galleries de la abadía.

La importancia de este descubrimiento radica en la extrema rareza de reutilizar un sarcófago romano para un abad medieval, una práctica que, según Rodwell, no tiene precedentes conocidos. Además, este caso singular fusiona dos mundos en un solo objeto: la Londres romana y la Inglaterra anglosajona, justo antes de la conquista normanda.

El sarcófago fue descubierto por primera vez por obreros en 1820 al norte de la abadía, quienes, según los registros, rompieron deliberadamente la tapa en varios fragmentos. Posteriormente, en 1869, fue “encontrado” de manera oficial durante trabajos de reforma en North Green, los jardines septentrionales de la abadía.

Historic England documenta la inscripción romana del sarcófago: 'In memory of Valerius Amandinus, made by Valerius Superventor and Valerius Marcellus for their father', dedicada a Valerius Amandinus por sus hijos. Sin embargo, había una inconsistencia: aunque la inscripción era de la época de la ocupación romana, la tapa presentaba una gran cruz, más acorde con la Alta Edad Media, como detalla Smithsonian Magazine.

Rodwell acotó los posibles candidatos a partir de las fechas de los abades de Westminster: Wulfsige (988-993), Ælfwig (993-1020) y Wulfnoth (1020-1049). Wulfsige fue descartado porque dejó Westminster para ser obispo en otro lugar, sugiriendo que no fue enterrado allí. Ælfwig es considerado el candidato más probable, habiendo sido monje de Westminster antes de convertirse en abad y ocupando el cargo durante unos 27 años. No obstante, las fechas de nacimiento de ambos abades son desconocidas, y la inclinación hacia Ælfwig se basa en su prolongada vinculación con Westminster a lo largo de su vida, no en pruebas directas.

Respecto al enterramiento, Rodwell interpreta ciertas evidencias como indicio de que el cuerpo fue cubierto con cal y depositado en un ataúd de madera dentro del sarcófago. Se estima que el sarcófago fue retirado durante las obras de Enrique III en la década de 1240 y reenterrado alrededor de 1258 en el patio de la nueva sacristía. A pesar de estas revelaciones, una pregunta persiste: ¿cómo un abad del siglo XI terminó en un sarcófago romano reciclado? Rodwell sugiere la posible existencia de una villa y un cementerio cercanos a la abadía que aún no han sido descubiertos.