La inminente salida a bolsa de Anthropic, una de las nuevas potencias en inteligencia artificial, promete un hito financiero extraordinario: se estima que ocho de cada diez de sus empleados se convertirán en millonarios. Este fenómeno de creación de riqueza masiva supera precedentes como SpaceX, destacando el impacto económico de la IA. La empresa ya ha presentado su documentación ante la SEC, con una valoración proyectada de entre 1.5 y 2 billones de dólares.
El año 2026 está resultando ser excepcional para los gestores de fondos, no solo por los elevados beneficios que las cotizaciones estratosféricas de las grandes tecnológicas están generando para los inversores, sino también por la salida a bolsa de nuevas empresas líderes en inteligencia artificial, como SpaceX y Anthropic. Si bien la salida a bolsa de SpaceX ya benefició económicamente a muchos de sus empleados, en el caso de Anthropic, este fenómeno se intensifica, resultando en que aproximadamente el ochenta por ciento de los empleados de Dario Amodei y sus socios serán millonarios el día posterior a su debut bursátil.
La compañía ya ha presentado su documento ante la SEC y, según informes de Bloomberg, planea su debut para mediados de noviembre. Aunque aún no se ha fijado un precio de salida para su cotización ni una fecha precisa, se baraja una valoración de entre 1.5 y 2 billones de dólares. De acuerdo con The Observer, un informe de la plataforma financiera Hill detalla la distribución de la riqueza entre sus empleados por segmentos. Sumando todos estos tramos, se estima que alrededor de 4,250 nuevos millonarios surgirán de los 5,300 empleados que Anthropic declaró en su informe S-1 ante la autoridad bursátil estadounidense. Esto representa el 80% de la plantilla, una cifra que no proviene de ninguna fuente oficial. SpaceX experimentó un proceso similar en junio, convirtiendo en millonarios a más de 4,400 empleados, entre su plantilla actual y antigua, pero en ese caso se trataba de una fuerza laboral de aproximadamente 22,000 empleados. En el escenario de Anthropic, la proporción de nuevos millonarios es considerablemente mayor.
Los cofundadores no se consideran nuevos millonarios, ya que, de hecho, ya son multimillonarios incluso antes de la salida a bolsa de la compañía. Forbes calcula que cada uno de los siete fundadores posee cerca del 1.4% de la empresa. Con una valoración de entre 1.5 y 2 billones de dólares en su salida a bolsa, su participación se situaría entre los 27,000 y 29,000 millones de dólares por persona. Juntos, controlan aproximadamente el 10% del capital. A pesar de esto, comparten una acción especial sin derechos económicos que concentra el 50.1% de los votos de los accionistas.
Un poco más abajo en la distribución de acciones y beneficios, Hill estima que unos 50 de los primeros empleados y directivos verán su fortuna superar los 100 millones de dólares tras la salida a bolsa, debido al valor de los paquetes de participaciones que han recibido como reconocimiento por ser "empleados fundadores". Estos representan menos del 1% de la plantilla y se unieron a Anthropic cuando la empresa aún estaba demostrando su valía. Más abajo se encontraría un segundo escalón de aproximadamente 1,200 empleados altamente cualificados e investigadores que, gracias a las participaciones asociadas a sus paquetes salariales, acumularían más de 10 millones de dólares, lo que representa casi una cuarta parte del total. Otros 3,000 empleados, con retribuciones de menor cuantía, superarían el millón de dólares después de la salida a bolsa. Todas estas son cifras mínimas, calculadas en base a una valoración hipotética de 1.5 billones, a las que habría que sumar unos 1,000 empleados que se quedarían por debajo de ese millón de dólares.
Los siete cofundadores prometieron donar el 80% de su patrimonio a fines filantrópicos destinados a mitigar los efectos negativos de la tecnología que están desarrollando. Dario Amodei expresó su preocupación por "un nivel de concentración de riqueza que destruirá la sociedad". El propio folleto de la salida a bolsa de Anthropic reconoce que la IA "tiene el potencial de concentrar el poder y la riqueza". Sin embargo, el dinero tampoco llegará de inmediato a la plantilla de Anthropic, ya que los empleados no podrán vender sus acciones inmediatamente después de la salida a bolsa, sino que se liberarán por fases a partir de enero de 2027. Anthropic utilizará parte de lo recaudado para cubrir los impuestos de las acciones de sus empleados.