El gigante chino del comercio electrónico JD.com está a punto de adquirir el control de Ceconomy, el grupo alemán detrás de MediaMarkt y Saturn, tras recibir la aprobación condicionada de la Comisión Europea. Esta transacción, valorada en aproximadamente 2.200 millones de euros, permitirá a JD.com expandir su presencia en el mercado minorista europeo, combinando su experiencia en línea con la extensa red de tiendas físicas de Ceconomy. La operación fue autorizada bajo estrictas condiciones para evitar distorsiones de la competencia.
Para los residentes en España y gran parte de Europa, MediaMarkt es una cadena de tiendas de electrónica reconocida, con sus distintivos carteles rojos y blancos presentes en numerosas ciudades. Es común haber visitado alguna de sus sucursales para adquirir dispositivos móviles, ordenadores o simplemente explorar las últimas novedades tecnológicas. Sin embargo, el nombre de JD.com, un coloso chino del comercio electrónico, podría ser menos familiar, a pesar de que está a punto de asumir el control de la compañía matriz de dichas tiendas.
El paso crucial se ha dado en Bruselas. El 3 de noviembre, la Comisión Europea otorgó su autorización, bajo ciertas condiciones, para la adquisición de Ceconomy, el grupo alemán que posee MediaMarkt y Saturn. La oferta, anunciada en julio de 2025, estableció un precio de 4,60 euros por acción, valorando el capital total en aproximadamente 2.200 millones de euros (cerca de 2.500 millones de dólares), cifra que no corresponde al desembolso efectivo del comprador. La aprobación europea elimina el último obstáculo regulatorio pendiente, aunque la compra aún no se ha formalizado. La empresa china prevé finalizar la transacción a más tardar el 12 de noviembre.
Para comprender la magnitud de esta adquisición, es necesario considerar más allá del nombre de MediaMarkt. Además de las cadenas mencionadas, Ceconomy opera en Italia bajo la marca MediaWorld, conformando una red que supera los 1.000 establecimientos y emplea a aproximadamente 50.000 personas. En cuanto a la propiedad, JD.com ha asegurado el 59,8% del capital mediante su oferta, por unos 1.300 millones de euros, mientras que Convergenta, asociada a la familia fundadora, conservará un 25,35%. Gracias al acuerdo entre ambos accionistas, el grupo chino tendrá asignados los derechos de voto correspondientes a una participación conjunta del 85,2% una vez cerrada la operación.
JD.com no es una empresa pequeña que busca abrirse camino fuera de China. Es uno de los principales actores del comercio electrónico en el país asiático, con una robusta infraestructura propia de almacenamiento y distribución. Su incursión en el mercado europeo tampoco se inicia con esta adquisición: en marzo de 2026 lanzó Joybuy en seis países del continente. Su interés en Ceconomy responde a una estrategia comercial lógica: complementar su experiencia en ventas en línea y logística con una red de establecimientos físicos que ya cuenta con presencia y reconocimiento entre los consumidores europeos.
No obstante, la operación generó preocupaciones en Bruselas. La Comisión la evaluó bajo el Reglamento sobre Subvenciones Extranjeras, una normativa diseñada para prevenir que las ayudas de gobiernos fuera de la UE distorsionen la competencia en el mercado comunitario. Durante su investigación, se identificaron financiaciones preferenciales, incentivos fiscales y subvenciones recibidas por JD.com desde China, ayudas que habían contribuido al desarrollo de sus capacidades logísticas y tecnológicas. Según el organismo, estas ventajas podrían fortalecer la capacidad del grupo para financiar sus actividades y aplicar políticas de precios agresivas en detrimento de otros competidores europeos.
Para obtener la aprobación europea, el comprador ha tenido que asumir una serie de compromisos. Entre ellos, garantizar que las operaciones económicas con Ceconomy, incluida la financiación, se realicen en condiciones de mercado, sin ventajas artificiales derivadas de las ayudas recibidas. Asimismo, deberá ofrecer a otros minoristas sus servicios de almacenamiento y logística, y a terceros sus servicios tecnológicos, bajo las mismas condiciones que a su nueva filial. Estas obligaciones tendrán una vigencia de diez años y un supervisor independiente monitoreará su cumplimiento bajo la supervisión de la Comisión Europea. Con estas medidas, Bruselas busca evitar que las subvenciones extranjeras se traduzcan en ventajas competitivas indebidas dentro de Europa.
Para los consumidores habituales de MediaMarkt, la pregunta es qué cambios se producirán a partir de ahora. El acuerdo prevé mantener las marcas durante cinco años y establece, por un período de tres años, restricciones a los despidos por causas operativas y al cierre de establecimientos impulsados por el comprador, aunque existen excepciones. JD.com también aspira a aprovechar su infraestructura tecnológica y logística para ampliar la oferta de productos y mejorar los tiempos de entrega, objetivos cuyos resultados aún están por verse. Lo que sí demuestra esta operación es el interés del gigante chino por reforzar su presencia en el comercio europeo, esta vez apoyándose en una red de tiendas que los consumidores ya conocen.