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Mar, Jun

Cuba prepara a su población ante una posible incursión militar de Estados Unidos

Internacionales
El gobierno cubano está movilizando a su ciudadanía y revisando estrategias de defensa ante la eventualidad de una intervención militar por parte de Estados Unidos. A pesar de una clara desventaja tecnológica y armamentística, La Habana confía en la participación masiva de su pueblo para hacer insostenible cualquier ocupación, siguiendo un plan desarrollado décadas atrás.

La capital cubana afirma estar lista para una eventual acción militar de Washington, confiando en que su enfoque de involucrar a toda la población compensará su inferioridad en tecnología y armamento. Las alertas se activaron en el Palacio de la Revolución de La Habana el 3 de enero, tras conocerse la captura de Nicolás Maduro en Caracas por fuerzas especiales estadounidenses. Treinta y dos ciudadanos cubanos perdieron la vida en dicha operación militar. Poco después, las autoridades de la isla comenzaron a supervisar semanalmente los preparativos de defensa en diversas ubicaciones del país, tanto con militares profesionales como con la población en general.

El Ejecutivo cubano desempolvó entonces el manual, elaborado en la década de los ochenta, que describe el concepto de «Guerra de todo el pueblo», una táctica de desgaste inspirada en la estrategia vietnamita que no busca repeler una posible invasión, sino hacer que una ocupación estadounidense sea insostenible en términos humanos y materiales. «Aquí no habrá ni sorpresa ni derrota», advirtió a principios de mayo el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel. El gobierno estadounidense, por su parte, ha mantenido abierta la opción militar en su campaña de máxima presión contra Cuba y la ha utilizado como amenaza contra La Habana, donde las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) ejercen una influencia significativa en la política.

El secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, visitó recientemente la base militar de Guantánamo, ubicada en el extremo oriental de Cuba, y desde allí advirtió al gobierno cubano que no provocara «el tipo de enfrentamiento que no solo no desean, sino que no podrían soportar».

Capacidades reales

Más allá de la retórica, los especialistas tienen pocas dudas sobre las verdaderas capacidades de Cuba para confrontar militarmente a EE.UU., aunque también admiten que una invasión de la isla sería una operación costosa y arriesgada. «Una acción del tipo Venezuela no encontraría resistencia en Cuba. Venezuela poseía una tecnología militar mucho más avanzada y no ofreció oposición. Sin embargo, una invasión de la isla podría complicar la situación, podrían verse envueltos en una guerra sucia… ¿Vale la pena?», se pregunta Siemon Wezeman, investigador del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI).

En una entrevista, considera que no se puede categorizar a Cuba como una nación “agresiva” en la región o “una gran amenaza” para EE.UU. y asegura que el armamento de la isla «es el equivalente en términos militares a los vehículos americanos de los años cincuenta que todavía circulan en Cuba». Afirma que el ejército en su totalidad está «obsoleto» y que la mayor parte de su material bélico data de los años setenta y ochenta del siglo pasado, y que la última entrega de armamento a Cuba documentada por su organización fue hace veintidós años.

Ejércitos «extremadamente pequeños»

Los ejércitos de Aire y Mar de Cuba, prosigue, son «extremadamente pequeños», incomparables con las capacidades materiales, tecnológicas y humanas de EE.UU. La situación es solo ligeramente mejor en Tierra. Los tanques son de «hace dos o tres generaciones», «de los que apenas la mitad puede moverse», y la infantería irregular, aunque cuenta con un gran número de efectivos, dispone únicamente de armamento ligero. El tamaño del ejército «es un tipo de disuasión», señala este experto, aunque reconoce que «en términos de armamento» los cubanos «no son de temer».