Este domingo, Cuba enfrenta un apagón masivo sin precedentes en su historia reciente, con proyecciones de que el 72% del territorio nacional quedará sin electricidad durante las horas de mayor demanda. Esta situación agrava la ya crítica crisis energética que atraviesa la isla, superando récords anteriores y afectando severamente la vida cotidiana y la economía.
La Habana. – La nación cubana está experimentando este domingo la interrupción eléctrica simultánea más extensa de su historia reciente, con una estimación de hasta el 72% del territorio nacional sin servicio durante el periodo de mayor consumo, según las proyecciones de la entidad estatal Unión Eléctrica (UNE). Esta cifra supera el registro anterior establecido apenas el viernes pasado, cuando el 71% de la isla se quedó sin suministro energético al mismo tiempo, lo que evidencia el empeoramiento de la crisis que afecta al país en materia de energía.
De acuerdo con el informe diario de la UNE, la capacidad de producción energética esperada para este domingo será de 1.000 megavatios (MW), mientras que la demanda máxima alcanzará los 3.100 MW. Esto generará un déficit de 2.200 MW, por lo que la afectación estimada ascenderá a 2.230 MW para prevenir interrupciones descontroladas.
La compañía estatal comunicó que diez de las dieciséis unidades termoeléctricas del país permanecerán inoperativas debido a fallas o trabajos de mantenimiento. Adicionalmente, más de cien motores de generación se encuentran inactivos por falta de combustible, una situación que también impacta a diversas centrales flotantes.
El Gobierno cubano ha admitido que el estado del Sistema Electroenergético Nacional es “severo”, “crítico” y “sumamente tenso”. En algunas áreas, incluyendo sectores de La Habana, los cortes de energía han llegado a extenderse por 20 horas o más, impactando negativamente la rutina diaria y la actividad económica.
La crisis energética se ha intensificado en los últimos meses debido al deterioro de la infraestructura eléctrica, la escasez de combustible y las dificultades para mantener la producción de electricidad, factores que han provocado interrupciones cada vez más largas y frecuentes en toda la isla.