El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha manifestado su apoyo incondicional al futbolista Kylian Mbappé, quien recientemente fue objeto de comentarios racistas en redes sociales. El mandatario calificó la reacción del deportista como "otro gol" fuera del campo, esta vez contra el racismo, y enfatizó la importancia de la dignidad, el respeto y la fraternidad frente a la discriminación. Este pronunciamiento surge en medio de una polémica con una senadora paraguaya, que ha generado un amplio debate público.
Emmanuel Macron, presidente de Francia, manifestó su apoyo al delantero francés Kylian Mbappé este martes. El líder reaccionó después de que el futbolista fuera blanco de comentarios racistas en plataformas digitales. Mediante un mensaje difundido en su cuenta de X, Macron expresó su respaldo al atacante. Además, afirmó que el deportista "marcó un gol más", esta vez fuera del terreno de juego, al confrontar la discriminación.
"Un tanto adicional de Kylian Mbappé. Esta vez contra el racismo. Todo mi respaldo. Cuando las palabras ultrajan, nuestros principios responden: dignidad, respeto y fraternidad", escribió Macron. Con esta declaración, el jefe de Estado condenó las expresiones dirigidas hacia Mbappé. También defendió los principios de dignidad, respeto y fraternidad como réplica ante cualquier acto de discriminación.
El comunicado de Macron se suma a las muestras de solidaridad que ha recibido el delantero francés. El atacante es considerado una de las figuras más destacadas del fútbol global y se encuentra en el centro de la controversia originada por los comentarios publicados en su contra.
La disputa se originó tras un intercambio entre Mbappé y la senadora paraguaya Celeste Amarilla. La legisladora publicó varios mensajes en la red social X que fueron tildados de racistas después de un partido del Mundial. En respuesta, el futbolista criticó dichas publicaciones y el altercado escaló públicamente. Posteriormente, Amarilla difundió una carta abierta. En ella, aseguró que su desacuerdo no era con Francia, sino con la actitud de Mbappé durante el encuentro frente a Paraguay. Según explicó, le molestó lo que calificó como una conducta arrogante y de desprecio antes, durante y después del partido.
Entre sus señalamientos, la senadora afirmó que Mbappé dijo antes del encuentro: "si hay que meter manos en la suciedad, vamos a hacerlo". Amarilla interpretó esa frase como una descalificación hacia la selección paraguaya y, por extensión, hacia toda la ciudadanía paraguaya. También cuestionó otras declaraciones del futbolista, como la referencia a "quitarse el traje de gala". A su juicio, esas expresiones transmitían un sentimiento de superioridad.
Asimismo, Amarilla acusó al atacante de mostrar una actitud despectiva durante el partido. También aseguró que rechazó el saludo del arquero paraguayo al finalizar el encuentro. Además, afirmó que posteriormente la llamó una mujer "despreciable" e "indigna del cargo" que ocupa. La legisladora calificó esas expresiones como un acto de violencia política y de género. También reconoció que eliminó los mensajes que publicó inicialmente en redes sociales porque se arrepintió de haberlos escrito.
En su carta, exigió a Mbappé una retractación pública y una disculpa. Advirtió que, de no producirse, evaluará emprender acciones legales por violencia de género. La disputa entre ambos trascendió el ámbito deportivo. Además, abrió un debate en redes sociales sobre el racismo, la discriminación y los límites del discurso público. El respaldo expresado por Macron constituye, hasta el momento, el pronunciamiento político de mayor nivel en defensa del delantero francés.