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Mar, Jul

Alemania endurece el acceso a las bajas laborales, exigiendo certificado médico presencial desde el primer día

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Alemania ha modificado su normativa de bajas por enfermedad, eliminando la posibilidad de obtener un justificante telefónico. Ahora, los trabajadores deberán acudir presencialmente al médico desde el primer día de ausencia. Esta medida, impulsada por el canciller Friedrich Merz, busca combatir el absentismo laboral y ha generado debate tanto en Alemania como en España, donde el problema también es creciente.

En Alemania, la facilidad para obtener una baja por enfermedad tras la pandemia, simplemente describiendo los síntomas por teléfono, está llegando a su fin. El canciller Friedrich Merz desea que los ciudadanos acudan a la consulta médica desde el primer día de indisposición para que sea el profesional quien prescriba la baja laboral con un justificante inmediato. Esta decisión ha provocado un debate que, aunque pueda parecer distante, también tiene relevancia en España.

Desde la implementación de las medidas de distanciamiento por la pandemia de Covid-19 en Alemania, los trabajadores podían contactar telefónicamente a su médico, relatar sus síntomas y recibir el parte de baja sin necesidad de salir de casa. El plan de Merz revoca esta práctica. A partir de ahora, el justificante deberá solicitarse en persona desde el primer día de baja, a diferencia de la normativa anterior que lo exigía a partir del tercer día de enfermedad.

Según lo reportado, el canciller Merz argumentó que "no podemos permitirnos esta desventaja competitiva causada por largos períodos de ausencia laboral". La reforma, acordada entre su partido y el SPD, ha recibido críticas por parte de los sindicatos, quienes la califican como una "cultura de desconfianza" hacia los empleados, y de los médicos de familia, que temen una sobrecarga en sus consultas debido a trabajadores con afecciones menores como un resfriado.

El debate alemán puede parecer ajeno hasta que se analizan los datos en España. El absentismo laboral en el país alcanzó el 7,2% de las horas pactadas en el primer trimestre de 2026, su nivel más alto en cinco años, según un informe de Randstad Research. Esto equivale a más de 1,6 millones de personas ausentes de sus puestos de trabajo cada día. En Alemania, los datos muestran un patrón similar; un informe de IGES para la mutua DAK-Gesundheit indica que el promedio de días de baja por trabajador es de 19,5 al año, con la salud mental como la causa de mayor crecimiento.

No obstante, el término absentismo puede ser equívoco, ya que engloba tanto a quienes no asisten al trabajo por una enfermedad diagnosticada como a quienes se ausentan por decisión propia. El absentismo justificado comprende la baja médica, los permisos legales o una cita justificada con un especialista, y la empresa no puede aplicar sanciones en estos casos. El absentismo injustificado es diferente e incluye las faltas sin previo aviso ni explicación, lo que sí puede derivar en una sanción o incluso un despido.

En España, casi ocho de cada diez ausencias se deben a una incapacidad temporal reconocida por un médico. Es importante señalar que las bajas temporales no son autoasignadas, sino prescritas por un profesional médico. Solo aproximadamente dos de cada diez trabajadores se ausentan del trabajo sin justificación.

Alemania parece haber encontrado una solución "muy alemana" a sus problemas de productividad: trabajar más. Sin embargo, el verdadero obstáculo se encuentra en una sanidad saturada. Muchas bajas no se prolongan por decisión del paciente, sino por la lentitud del sistema médico para atenderlos. Según datos del Ministerio de Sanidad, en 2025 había más de 853.000 personas en lista de espera quirúrgica en España, con una demora media de 121 días para someterse a una operación. A esto se suman más de cuatro millones de personas esperando una cita con un especialista. La consecuencia es predecible: un trabajador de baja por una hernia o un problema de rodilla puede pasar meses de baja esperando una prueba o una operación que le permitiría reincorporarse antes al trabajo. Mientras Alemania endurece el acceso a la baja, en España el principal problema del absentismo parece estar en las salas de espera.