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Mar, Jul

Desafíos de Alibaba con su Modelo de IA Qwen: Popularidad Versus Rentabilidad y Tensiones Internas y Externas

Tecnologia
El modelo de inteligencia artificial Qwen de Alibaba, lanzado en 2023, ha alcanzado una popularidad masiva, convirtiéndose en el más descargado a nivel global. Sin embargo, esta adopción no se ha traducido en los ingresos esperados, generando preocupación entre los inversores y provocando tensiones internas. Además, la compañía enfrenta presiones externas, incluyendo acusaciones de apoyo militar y de copia tecnológica, lo que complica su estrategia de monetización en un mercado de IA aún inestable.

Jack Ma reapareció en la escena internacional en febrero del año pasado, en un evento junto al presidente de China, Xi Jinping, lo que significó un respaldo significativo para el líder tecnológico. Desde entonces, su empresa, Alibaba, ha lanzado continuamente sus modelos abiertos de IA, Qwen. Sin embargo, esta estrategia presenta tanto ventajas como desventajas, similares a las de sus competidores.

Los modelos Qwen de Alibaba, lanzados en 2023 y publicados con pesos abiertos casi de inmediato, se convirtieron en una alternativa ideal para uso local y para su afinamiento en diversos escenarios. En enero de 2026, Qwen ya era el modelo abierto de IA más descargado del mundo, con cerca de un millón de descargas diarias, según datos de Hugging Face. A finales de 2025, Qwen se había consolidado como el modelo de pesos abiertos más descargado a nivel mundial.

A pesar de su popularidad, esta no se ha traducido en ingresos significativos. En el primer trimestre de 2026, Alibaba reportó ingresos de 1.300 millones de dólares relacionados con IA, lo que representa apenas un 4% de su facturación total. Esta cifra es considerablemente baja, especialmente si se considera que Alibaba planea invertir 55.000 millones de dólares en infraestructura de IA hasta finales de 2027.

Los inversores están demandando beneficios inmediatos. Las acciones de la empresa han caído un 37% en la bolsa de Hong Kong este año, reflejando la preocupación de los inversores por la falta de retorno de la inversión en IA, una tendencia que también se observa en el mercado estadounidense.

La presión por convertir estos modelos abiertos en un negocio parece estar generando divisiones dentro del equipo de Qwen. En marzo, su ingeniero jefe, Lin Junyang, anunció su salida de la empresa, seguido por varios ingenieros clave, en medio de desacuerdos internos sobre cómo monetizar el modelo. La compañía ya ha empezado a lanzar modelos propietarios, habiendo presentado tres de ellos en pocos días durante abril.

Al mismo tiempo, Alibaba se enfrenta a presiones externas. El Pentágono la ha incluido en una lista negra de empresas que, según Washington, apoyan al ejército chino, una acusación que Alibaba niega. Además, Anthropic envió recientemente una carta a senadores de EE. UU. acusando a Alibaba de intentar copiar su tecnología utilizando 24.000 cuentas fraudulentas. Alibaba ha declinado hacer comentarios al respecto.

Richard Lin, vicepresidente de la empresa Datastrato y experto en el panorama de los modelos abiertos de IA en China, señala una realidad que afecta no solo a ese mercado, sino a todas las startups y empresas de IA: "En estos momentos no existen ninguna empresa de IA con un modelo de negocio sostenible. No es una industria saludable". Este mensaje es contundente, pero muchas empresas de IA probablemente responderían con la perspectiva de Zuckerberg: "perder un par de cientos de miles de millones de dólares sería un fastidio, pero eso es mejor que quedarnos atrás en la carrera por la superinteligencia". Curiosamente, es probable que ambos tengan razón.