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Sáb, Oct

Estados Unidos Ejecuta Nuevos Ataques Militares Contra Irán

Internacionales
Estados Unidos ha llevado a cabo una nueva serie de ataques aéreos contra objetivos militares iraníes. Esta acción representa una respuesta directa al reciente asalto atribuido a la Guardia Revolucionaria contra un buque portacontenedores en el estratégico estrecho de Ormuz, un incidente que provocó daños significativos y la desaparición de un tripulante, intensificando las tensiones en la región.

Este sábado, Estados Unidos emprendió una renovada ofensiva aérea dirigida a instalaciones militares del gobierno de Irán. Esta acción se produce como contestación a un ataque atribuido a la Guardia Revolucionaria iraní contra un barco portacontenedores con bandera chipriota en el estrecho de Ormuz, un suceso que causó serios perjuicios al navío y dejó a un miembro de la tripulación desaparecido.

Según la información proporcionada por el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), estos bombardeos constituyen la tercera operación militar llevada a cabo en los últimos días. Fueron ordenados como una medida de retaliación por el asalto al buque M/V GFS Galaxy, el cual sufrió un incendio y daños en su sala de máquinas mientras transitaba por esta vital ruta marítima.

Washington afirmó haber emitido previamente un ultimátum a Teherán, exigiéndole el cese de los ataques contra embarcaciones comerciales y la garantía de la libre navegación en el estrecho de Ormuz. Sin embargo, las autoridades estadounidenses indicaron que esta demanda no fue cumplida por el régimen iraní.

Esta escalada de tensiones ocurre después de que la Guardia Revolucionaria anunciara el cierre del estrecho de Ormuz “hasta nuevo aviso” y advirtiera que responderá con ataques adicionales si las operaciones militares de Estados Unidos persisten. Irán también ha amenazado con designar como blancos a las bases estadounidenses situadas en la zona.

El estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente la quinta parte del comercio global de petróleo y gas, se posiciona nuevamente como el epicentro de la confrontación entre Washington y Teherán. La comunidad internacional monitorea de cerca este conflicto, ante la posibilidad de una escalada bélica que podría impactar el suministro energético y la estabilidad en Oriente Medio.