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Sáb, Oct

La 'Snackificación' de la Dieta Española: El Auge del Sector de Aperitivos y Frutos Secos

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Los hábitos alimenticios en España están experimentando una transformación notable, alejándose de las comidas tradicionales. Este cambio se refleja en el crecimiento del sector de aperitivos y frutos secos, que alcanzó los 3.254 millones de euros en 2025, un aumento del 4,6%. Este fenómeno, denominado 'snackificación', implica un mayor consumo de pequeñas ingestas a lo largo del día, impulsado por la búsqueda de rapidez, comodidad y opciones saludables.

En España, la forma de alimentarse ha evolucionado significativamente en comparación con generaciones anteriores, e incluso con la última década. Esta transformación ha sido observada por cadenas como Mercadona, que han capitalizado el concepto de 'mercaurantes', espacios que combinan supermercado y restaurante, ofreciendo platos recién cocinados. La prioridad es la rapidez, la comodidad y el ahorro de tiempo, así como la búsqueda de alternativas sencillas, económicas y nutritivas a la cocina casera. Aunque no es una ecuación simple, la industria de los snacks ha sabido aprovecharla, evidenciando una progresiva 'snackficación' de la dieta.

El año 2025 fue favorable para la industria de los aperitivos y frutos secos, según el último balance anual de la Asociación de Snacks. Las ventas del sector en España alcanzaron los 3.254 millones de euros, lo que representa un incremento del 4,6% respecto a 2024. Si bien parte de este aumento se debe a la subida de precios, también hubo un mayor volumen de comercialización, que subió un 1,5%, situando las ventas en 392.866 toneladas.

Dentro del sector, no todos los snacks tienen el mismo éxito ni crecen a la misma velocidad. Los frutos secos son los más vendidos, acaparando el 37,7% de las ventas en volumen en 2025. El resto del mercado se distribuye entre las patatas fritas (32,39%) y 'otros snacks' (27,39%). En cuanto a la evolución, el negocio de los frutos secos creció un 8,12% en valor (euros) y un 0,88% en volumen (toneladas) en 2025. Las patatas fritas experimentaron un descenso del 2,84% en facturación, pero la demanda del resto de aperitivos, que creció un 4,54% en valor y casi un 9% en toneladas, compensó esta caída.

Los datos de la Asociación de Snacks no solo informan sobre el estado del sector, sino que también revelan cambios en los hábitos alimenticios. Este informe concuerda con otros estudios sobre la alimentación en España, como el anuario de 2025 del Ministerio de Agricultura. Los técnicos de este ministerio estiman un aumento del 3,6% en el consumo de aperitivos fuera del hogar. Esto sugiere que se consumen snacks con mayor frecuencia fuera de casa, aunque en cantidades menores por ingesta, lo que indica más picoteo y menos empacho.

Sin embargo, el informe del ministerio presenta una perspectiva más compleja. Los españoles consumen menos chocolatinas, bombones y patatas fritas fuera de casa, pero muestran un creciente interés por los frutos secos, cuyas compras han aumentado un 12% en los últimos años. Esto explica que el balance general del sector sea mixto, con un retroceso general que coincide con una disminución del consumo de fritos y dulces, y un aumento de los frutos secos.

Estos datos no son aleatorios. Los españoles, al igual que en otros países, están modificando sus patrones de alimentación. Esto no solo implica un cambio en el menú, donde han disminuido el pescado, el pan fresco o el alcohol, sino también en la frecuencia y el enfoque de las comidas. El esquema tradicional de 'desayuno-almuerzo-cena' se está volviendo más flexible, dando paso a una dieta más distribuida a lo largo del día con pequeñas cantidades de alimento.

Esta tendencia no es solo teórica. En Estados Unidos, se ha observado una clara inclinación a reemplazar las comidas principales del día por pequeñas ingestas de snacks. En 2020, el 38% de los encuestados admitía este cambio, cifra que ascendió al 56% en 2024 y al 62% en 2025. Aunque muchos lo hacen de forma ocasional, los porcentajes indican un cambio significativo. En España, existen indicios similares: el INE calculó en 2004 que el 58% de la población realizaba tres comidas al día. En 2022, un estudio de Mapfre reveló que, al menos durante los días laborales, el porcentaje de quienes hacían tres comidas no llegaba al 39%. El 30% realizaba cuatro ingestas y el 23% se alimentaba cinco veces al día. Aunque estos estudios provienen de diferentes organismos (INE y Mapfre) y deben compararse con cautela, sugieren un cambio en los hábitos.

A la luz de estos cambios, se habla de una 'snackficación' de la alimentación, un proceso gradual que rompe con el patrón tradicional de tres comidas diarias y lo reemplaza por picoteos espaciados. La razón no es solo una modificación en la alimentación, sino también en la planificación de las comidas y las prioridades personales, donde la gestión eficiente del tiempo adquiere mayor relevancia. Se busca comida saludable, pero hay menos disposición a cocinar en casa o a comprar productos frescos en el mercado. Además, se reduce el tiempo dedicado a la comida en sí, lo que explica el éxito de los mercaurantes (que permiten una ingesta rápida), el 'take away' y la tendencia de muchos hosteleros a ofrecer opciones de menú más compactas.

La industria de los snacks es consciente de este panorama. Por ello, cada vez es más común encontrar productos que se presentan como alternativas alimenticias rápidas y saludables. La estrategia de marketing no solo apela al apetito, sino también a la mente, e incluso a la búsqueda de pequeñas recompensas y 'momentos de felicidad', un nicho de negocio destacado recientemente por Circana. Un estudio europeo de esta consultora revela que el 13% de los encuestados ya consume snacks en lugar de la comida principal, y el 28% los combina con esta. Gran parte de ellos lo hace convencida de que este picoteo es una forma de cuidarse.