El gobierno de Kuwait ha informado sobre daños significativos en infraestructuras clave, incluyendo puestos fronterizos y una plataforma petrolera, a causa de una reciente ofensiva presuntamente orquestada por Irán. Un empleado sufrió lesiones, mientras las fuerzas de seguridad del país se mantienen en estado de alerta máxima. Este incidente se enmarca en una escalada de tensiones en la región del Golfo, con repercusiones en varios países vecinos.
El Ejecutivo de Kuwait comunicó el domingo reciente que una nueva agresión, atribuida a la nación iraní, generó perjuicios materiales en tres puntos de control ubicados en la zona norte del país y en una estructura de perforación perteneciente a la compañía estatal Kuwait Oil Company. Adicionalmente, se notificó que un trabajador sufrió heridas y recibió atención médica, mientras las Fuerzas Armadas permanecen en la máxima condición de alerta.
El Ministerio de Defensa señaló que los asaltos afectaron instalaciones tanto civiles como de seguridad, lo que llevó a las autoridades a activar de inmediato los protocolos de respuesta para salvaguardar la infraestructura estratégica y reforzar las medidas de seguridad en el territorio. Por su parte, el Ejército iraní afirmó que la ofensiva tenía como blanco complejos militares asociados a Estados Unidos en Kuwait, entre ellos un sistema de defensa antimisiles Patriot, un almacén de municiones y una estación de radar empleada por las tropas estadounidenses desplegadas en el país.
La intensificación del conflicto también se extendió a otras naciones del Golfo. Bahréin, Qatar, Jordania y Omán reportaron sucesos vinculados con drones o proyectiles atribuidos a Irán, en medio del incremento de las tensiones tras los recientes bombardeos estadounidenses contra objetivos militares iraníes. Estados Unidos declaró que sus operaciones buscan disminuir la capacidad de Irán para amenazar la navegación comercial en el estrecho de Ormuz, mientras el presidente Donald Trump advirtió que las acciones militares continuarán si persisten los ataques iraníes contra embarcaciones en la zona.
El agravamiento del conflicto pone en riesgo el acuerdo provisional de negociación entre Washington y Teherán y mantiene la atención global sobre el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más cruciales del planeta para el transporte de petróleo y gas natural, cuya seguridad sigue siendo fundamental para los mercados energéticos mundiales.