El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reiterado sus advertencias a Irán, señalando que la infraestructura civil del país podría ser objetivo de ataques si no se sientan a negociar. Estas declaraciones se producen en un contexto de escalada de tensiones, con Irán respondiendo a ofensivas estadounidenses y reportando numerosas bajas civiles y militares.
El expresidente estadounidense Donald Trump ha lanzado nuevamente una advertencia a Irán sobre la posibilidad de ataques dirigidos a la infraestructura civil de la nación. En una entrevista con la cadena Fox News, afirmó que, durante la semana entrante, todas las plantas de energía y puentes serían devastados, "a menos que se sienten a la mesa de negociaciones". Trump también anunció la inminencia de ofensivas significativas en las próximas noches. En respuesta a las incursiones nocturnas de Estados Unidos, las fuerzas iraníes lanzaron misiles y drones nuevamente contra objetivos en la región del Golfo y Jordania.
Trump ya había amenazado a Irán con la destrucción de todos los puentes y centrales eléctricas en abril, pero dicha amenaza no se materializó. En ese momento, el entonces presidente estadounidense buscaba persuadir a Teherán para que permitiera el paso marítimo por el estrecho de Ormuz, una ruta vital para el comercio energético global que Irán había bloqueado. Poco después, las partes en conflicto lograron un acuerdo de cese al fuego.
Treinta civiles perdieron la vida en ataques de Estados Unidos, según Irán. Al menos treinta civiles han fallecido en los últimos días debido a ataques de Estados Unidos en el sur de Irán, según informó este miércoles (15.07.2026) Fatemeh Mohajerani, portavoz del Gobierno iraní. Por su parte, el Ejército confirmó la muerte de siete militares en una ofensiva lanzada esa madrugada contra una base militar en Bampur, situada en la provincia suroriental de Sistán y Baluchistán.
De acuerdo con un comunicado militar, Estados Unidos disparó trece misiles contra los dormitorios y las instalaciones de alojamiento de la base, así como contra la residencia de invitados y los puestos de vigilancia. Este ataque también dejó varios heridos. El Ejército iraní declaró que la ofensiva buscaba "causar el mayor número posible de bajas" y aseguró que la "venganza" por este "crimen" es "segura e inminente".