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Vie, Jul

Cuba Anticipa Cortes Eléctricos Masivos, Afectando al 72% del Territorio en Horas Pico

Internacionales
La Unión Eléctrica de Cuba (UNE) ha proyectado que una gran parte del país, específicamente el 72% de su superficie, experimentará interrupciones en el suministro eléctrico este viernes durante los periodos de máxima demanda. Esta situación se debe al considerable déficit en la generación de energía, impactando a millones de habitantes con solo unas pocas horas de electricidad al día. La crisis energética, que se ha agravado notablemente, ha llevado al gobierno a reconocer la criticidad del sistema, con tres apagones generales registrados en las últimas semanas.

Se estima que el 72% del territorio cubano podría sufrir interrupciones en el servicio eléctrico este viernes durante las horas de mayor consumo. Esta predicción, emitida por la Unión Eléctrica (UNE), se atribuye a la insuficiencia en la producción del Sistema Electroenergético Nacional (SEN). La entidad anticipa que los aproximadamente 9.4 millones de residentes de la isla dispondrán de un promedio de dos a tres horas de energía eléctrica a lo largo del día. Esta situación se enmarca en una severa crisis energética que persiste desde mediados de 2024 y que se ha intensificado en los meses recientes. El Gobierno cubano ha admitido que el estado del sistema eléctrico es “crítico”, en un contexto donde el país ha experimentado tres interrupciones totales del servicio en las últimas dos semanas.

Según el informe de la UNE, para el horario de máxima demanda, proyectado para la tarde-noche de este viernes, la capacidad de generación disponible se limitará a unos 940 megavatios (MW), frente a una necesidad estimada de 3,200 MW. La diferencia entre la energía producible y la requerida generará una escasez de aproximadamente 2,260 MW, mientras que la afectación planificada para evitar fallos descontrolados alcanzaría los 2,290 MW. En la capital, La Habana, los cortes de electricidad alcanzaron hasta 30 horas consecutivas el día anterior, provocando descontento entre los ciudadanos y motivando manifestaciones pacíficas con cacerolazos en zonas como Centro Habana y El Vedado.

La problemática energética de Cuba se vincula con diversos elementos: el deterioro de las centrales generadoras, la falta de mantenimiento y la escasez de combustible importado. Este viernes, nueve de las dieciséis unidades de generación eléctrica del país permanecen inactivas, según datos proporcionados por la UNE. Las centrales termoeléctricas, que constituyen cerca del 40% de la matriz energética cubana, fueron construidas mayormente en las décadas de 1960 y 1970 y sufren frecuentes fallas debido al envejecimiento de su equipamiento y la ausencia de inversiones. Otro 40% de la generación dependía de motores que operan con diésel y fueloil importados. No obstante, estas unidades han reducido su funcionamiento por dificultades en el acceso al combustible indispensable. El 20% restante corresponde a la generación mediante gas y fuentes renovables.

Frente a las limitaciones del sistema tradicional, el Gobierno cubano ha impulsado un programa de expansión de la energía solar, instalando 92 parques fotovoltaicos en distintas regiones del país. El propósito es alcanzar una capacidad instalada cercana a los 2,000 MW. Hasta el momento, alrededor de 54 parques solares contribuyen con energía al sistema nacional, habiendo logrado una producción máxima de unos 600 MW durante las horas de mayor disponibilidad de esta fuente. Sin embargo, especialistas independientes estiman que la recuperación del sistema eléctrico cubano exigiría inversiones entre 8,000 y 10,000 millones de dólares para modernizar la infraestructura, incrementar la generación y asegurar una mayor estabilidad.

Los cortes de energía se han convertido en uno de los principales desafíos económicos y sociales de Cuba desde mediados de 2024. La combinación de plantas obsoletas, dificultades para adquirir combustible y restricciones financieras ha mermado la capacidad del país para mantener un suministro eléctrico constante. Mientras las autoridades exploran la ampliación de las fuentes renovables, millones de cubanos continúan experimentando prolongadas interrupciones eléctricas que afectan hogares, negocios, servicios públicos y actividades productivas.