El presidente de la aerolínea Plus Ultra ha declarado que el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero pretendía cobrar por su mediación en el proceso para obtener un rescate estatal. Esta afirmación surge en el contexto de una investigación judicial sobre presunta corrupción y blanqueo de capitales. La compañía, que recibió un préstamo de 53 millones de euros en 2021, habría pagado sumas significativas a través de terceros por estas gestiones.
El titular de la compañía aérea española Plus Ultra, actualmente bajo investigación por un supuesto esquema de influencias y lavado de dinero ligado a un auxilio financiero público que ha involucrado al expresidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, ha manifestado que el exmandatario tenía “la intención de recibir un pago” por intervenir en la consecución del préstamo estatal para “salvarla”.
En un documento enviado al juez José Luis Calama, quien lleva el caso, el empresario Julio Martínez Sola reconoce que la aerolínea firmó un acuerdo con una entidad de Julio Martínez, quien habría tenido aspiraciones similares a las de Zapatero, en el cual se establecía el desembolso de “elevadas sumas de dinero” por las tareas de “acompañamiento” para conseguir el mencionado crédito, de 53 millones de euros, otorgado en 2021 a causa de la crisis del covid.
No obstante, el presidente de la aerolínea sostiene que ni él ni el director financiero de la empresa, Roberto Roselli, tuvieron “una prueba irrefutable de las acciones específicas realizadas para influir o favorecer la aprobación del rescate a Plus Ultra” por parte de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). Ambos “estaban plenamente conscientes” de que Julio Martínez y Rodríguez Zapatero “sí tenían la intención de cobrar por las gestiones a efectuar, (así que por ahí vendrá la mordida)”, según el escrito, refiriéndose a una frase contenida en una de las conversaciones entre el exdirectivo venezolano de la aerolínea Rodolfo Reyes y el financiero Roberto Roselli.
El documento presentado por Martínez Sola, al que tuvo acceso EFE este lunes, agrega que esto “fue aceptado por ambos de manera sobrevenida para salvar a la compañía, aun cuando desconocieran qué acuerdos internos pudieran tener” Julio Martínez y Rodríguez Zapatero.
Pago a tres sociedades
Martínez Sola asegura, asimismo, que Plus Ultra abonó el 1 % del capital obtenido con el préstamo (530.000 euros) a través de tres empresas: Análisis Relevante S.L., Voli Analítica S.L. e IOT Domotic Europe, todas ellas vinculadas a Julio Martínez.
La formalización del acuerdo con la sociedad Idella Consulenza, propiedad de Julio Martínez, “vinculaba directamente la remuneración al resultado del proceso ante la SEPI”, es decir, la obtención del crédito, y estipulaba ese 1 % del total más el Impuesto sobre el Valor Añadido, añade el presidente de Plus Ultra.
Rodríguez Zapatero negó al juez el 17 de junio pasado haber ejercido influencia para beneficiar a la aerolínea Plus Ultra en la concesión del préstamo y rechazó haberse comunicado con nadie de la misma. Está siendo investigado por sospechas de tráfico de influencias, organización criminal, blanqueo de capitales y falsedad documental.
“Las gestiones oportunas”
El presidente de la aerolínea explica que la primera comunicación con Rodríguez Zapatero se produjo mediante una llamada telefónica tras contactar con el empresario venezolano Manuel Fajardo. Fue esta persona quien le dijo que Rodríguez Zapatero “podría asistirlo” para acceder “a un crédito o ayuda pública” que aliviara la complicada situación financiera de la compañía.
El 30 de abril de 2020, Martínez Sola recibió una llamada de Rodríguez Zapatero con un número oculto, en la que el empresario le transmitió al expresidente “la difícil situación económica” de la aerolínea y la “necesidad de acceder” a un crédito público.
Según el escrito, Rodríguez Zapatero “manifestó que su intervención podría ser de utilidad y que realizaría las gestiones pertinentes”, además de especificar que, en adelante, las comunicaciones de la compañía se “mantendrían con una persona de su confianza”, Julio Martínez.
“En dicha conversación (…), no se habló nada de honorarios, ni tampoco solicitó nada a cambio de sus gestiones”, añade el escrito. Afirma Martínez Sola que no conoció al expolítico en persona hasta 2024, “aunque sí tuvo conocimiento de que estaba detrás del asunto por referencias de personas cercanas e intermediarios”.