El Secretario de Defensa, Pete Hegseth, informó al Senado que el costo estimado de la guerra con Irán ha ascendido a 37.500 millones de dólares, un incremento considerable en solo dos meses. Este conflicto, que comenzó a finales de febrero, se ha extendido más de lo anticipado, llevando al Secretario a solicitar fondos adicionales para las operaciones militares y justificar la estrategia presidencial.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, confirmó este martes ante el Senado que la más reciente proyección del Pentágono establece en 37.500 millones de dólares el gasto de la confrontación bélica con Irán. Esta cifra contrasta con los 29.000 millones de dólares calculados a principios de mayo, lo que representa un aumento de 8.500 millones de dólares en poco más de sesenta días. Esta revelación ocurre mientras el enfrentamiento, iniciado el 28 de febrero, ha excedido las expectativas de duración.
Hegseth, cuya intervención fue interrumpida por manifestantes, compareció ante el Comité de Asignaciones del Senado con el propósito de solicitar más recursos financieros para las operaciones militares y defender la postura de la Administración del presidente Donald Trump. El titular de Defensa pidió a los senadores un presupuesto de 1,5 billones de dólares, además de casi 70.000 millones de dólares adicionales específicamente para la guerra con Irán. Hegseth afirmó que China y Rusia están brindando apoyo a Irán en "distintos niveles" y facilitando algunas de sus acciones.
Durante la ronda de preguntas, la senadora republicana Lisa Murkowski consultó a Hegseth si la Casa Blanca considera innecesaria la autorización del Congreso para proseguir con las acciones militares en Oriente Medio. El secretario respondió que el Gobierno cree poseer la autoridad requerida. Posteriormente, Hegseth también manifestó que el esfuerzo militar estadounidense para escoltar embarcaciones a través del estrecho de Ormuz ha continuado "discretamente" desde mayo, contribuyendo al tránsito de hasta 500 millones de barriles de petróleo.
El 8 de julio, el presidente Trump anunció el fin del cese al fuego y las hostilidades se reanudaron, resultando en nuevas bajas entre las fuerzas de Estados Unidos. El Pentágono identificó este martes al sargento Michael Emmanuel Swinton como el militar estadounidense que pereció tras la explosión de un dron iraní en Irak, en el contexto de la actual escalada bélica con Irán. Su fallecimiento se suma a los de otros dos uniformados que perdieron la vida en Jordania: el primer teniente Tyler James Feehan, de 25 años, y la soldado Isabella Gonzales, de 19. Estas son las primeras pérdidas estadounidenses registradas en el conflicto desde la interrupción del alto el fuego entre Washington y Teherán hace aproximadamente dos semanas.
Con estas muertes, al menos 17 militares estadounidenses han fallecido desde que Estados Unidos e Israel lanzaron la ofensiva inicial el 28 de febrero en la actual guerra contra Irán. El Departamento de Guerra informó este lunes que cerca de 100 efectivos han resultado heridos en las últimas dos semanas durante la presente escalada del conflicto, lo cual dificulta los esfuerzos por negociar un acuerdo de paz.