La Dirección General de Migración (DGM) ha iniciado una investigación preliminar sobre dos de sus agentes por el traslado inadecuado de un inmigrante indocumentado en una motocicleta en San Juan. El incidente, que se viralizó en redes sociales, ocurrió tras un supuesto intento de robo y la resistencia del extranjero al arresto, lo que llevó a un procedimiento que violó los protocolos de seguridad y derechos humanos de la institución.
La Dirección General de Migración (DGM), tras una indagación inicial, informa que los dos oficiales de migración que transportaban a un extranjero sin documentos en una motocicleta, contraviniendo las normas de seguridad vial, respondieron a un llamado de auxilio de la tienda y Plaza Líbano. Se alegaba que el extranjero había sido sorprendido sustrayendo artículos en dicho establecimiento comercial.
El suceso, que tuvo lugar en la provincia de San Juan de la Maguana, fue grabado y ampliamente difundido en internet por un ciudadano dominicano desconocido, volviéndose viral. Se produjo después de que el inmigrante opusiera resistencia al arresto, mostrando un comportamiento agresivo. Una vez controlado, fue colocado en la motocicleta entre los dos oficiales. Durante el trayecto hacia el centro de detención, el detenido realizó movimientos bruscos que provocaron la caída de la motocicleta. Fue entonces cuando los miembros de la DGM en servicio lo posicionaron de la manera en que fue filmado, con el fin de mantenerlo inmovilizado.
Los oficiales han sido convocados a la dirección de inteligencia migratoria para someterlos a un proceso investigativo. El objetivo es verificar las razones por las cuales no acataron los protocolos de actuación, ya que en situaciones donde los detenidos se comportan de esta forma, lo correcto es neutralizarlos y solicitar refuerzos para asegurar la protección e integridad física tanto de los oficiales involucrados como del aprehendido.
Al consultar al Encargado del Departamento de Interdicción Migratoria de San Juan, este ratificó la información proporcionada por los oficiales. Ante lo ocurrido, la DGM subraya que bajo ninguna circunstancia se justifica la forma en que se desplazaron desde el lugar del incidente hasta la oficina de Interdicción Migratoria de la institución en la mencionada provincia. Las directrices establecidas en los protocolos de interdicción migratoria estipulan claramente que todas las acciones deben llevarse a cabo respetando la Constitución, las leyes de la República y garantizando el respeto a los derechos humanos y la dignidad de las personas, así como haciendo un uso razonable y proporcional de la fuerza.