El expresidente venezolano, Nicolás Maduro, junto a su esposa, Cilia Flores, comparecerán por tercera vez ante la justicia estadounidense en Nueva York. Acusados de narcoterrorismo e importación de cocaína, la audiencia abordará la preparación de pruebas, sin que se anticipe una fecha de inicio para el juicio. Maduro se ha declarado no culpable y ha permanecido encarcelado durante más de medio año.
El exgobernante de Venezuela, Nicolás Maduro, y su cónyuge, Cilia Flores, acudirán este miércoles a una nueva revisión de su proceso penal. Enfrentan acusaciones de conspiración para el narcoterrorismo y tráfico de cocaína. En esta diligencia, no se prevé que se establezca una fecha para el comienzo del juicio. Esta será la tercera vista judicial en Nueva York desde que la pareja fue aprehendida en su residencia de Caracas en enero. El político sudamericano se declaró inocente ante el tribunal neoyorquino en enero y ha permanecido privado de libertad por más de seis meses en una cárcel federal en Brooklyn.
Se anticipa que en esta sesión, los fiscales y los abogados defensores discutirán la categorización y alistamiento de las evidencias del caso, así como la presentación de solicitudes previas al juicio, para el cual aún no hay una fecha definida. Esta comparecencia estaba programada inicialmente para el 30 de junio pasado, pero la Fiscalía solicitó posponerla hasta el 22 de julio debido a desafíos de seguridad. “El Gobierno entiende que el aplazamiento es estrictamente necesario para evitar inconvenientes de agenda y aspectos logísticos relacionados con garantizar un traslado seguro del imputado y mantener la seguridad pública en relación con la fecha actualmente fijada para el 30 de junio”, señaló entonces el documento legal presentado.
Durante junio y la primera quincena de julio, la seguridad de Nueva York concentró sus recursos en el Mundial de fútbol 2026, que concluyó el domingo anterior con el triunfo de la selección española. La audiencia exige la presencia física del matrimonio en la sala de Manhattan; por consiguiente, el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) necesita desplegar un robusto operativo de seguridad para asegurar su traslado terrestre desde Brooklyn.
Un caso complejo
Durante la vista judicial de este miércoles, la atención se centrará también en el magistrado a cargo, Alvin Hellerstein, de 92 años. En la audiencia anterior, mostró una voz cansada y pequeños olvidos, lo que ha suscitado interrogantes entre los expertos acerca de su capacidad para dirigir un proceso que se pronostica prolongado y de extrema dificultad técnica. Maduro afronta acusaciones de conspiración para cometer narcoterrorismo e importación de cocaína, mientras que Flores está imputada por delitos vinculados con la importación de estupefacientes y posesión de armas.
En comparecencias previas, la defensa alegó su inmunidad como jefe de Estado, y el propio Maduro llegó a describirse como un “prisionero de guerra”. Según un estudio reciente del periódico The New York Times, las cortes estadounidenses podrían “carecer de la autoridad para tramitar su caso” debido a una legislación ratificada por los propios Estados Unidos. Es probable que mañana los equipos legales de los acusados, encabezados por Barry Pollack y Mark Donnelly, intenten invalidar el proceso basándose, precisamente, en las circunstancias y el método de su detención en Caracas el 3 de enero de 2026.
En abril pasado, Estados Unidos accedió a modificar las sanciones a Venezuela para permitir que su Ejecutivo costee los honorarios de los letrados que defienden a los procesados, lo que ha sido uno de los asuntos más discutidos en las audiencias anteriores.