El Departamento de Estado de EE. UU. ha manifestado su respaldo a la determinación de Venezuela de retirarse de la Corte Penal Internacional (CPI), sugiriendo a otras naciones que también abandonen el Estatuto de Roma. Washington ha expresado su descontento con la eficacia y la imparcialidad del tribunal, calificándolo de “corrupto e inútil” y cuestionando la pertinencia de sus investigaciones. Esta postura subraya una creciente fricción entre Estados Unidos y la CPI.
Washington, D.C. – El Departamento de Estado de los Estados Unidos ha expresado su respaldo a la determinación del gobierno provisional de Venezuela, liderado por Delcy Rodríguez, de retirarse de la Corte Penal Internacional (CPI). Simultáneamente, ha instado a otras naciones integrantes a abandonar el Estatuto de Roma, el documento fundacional de dicho tribunal.
Mediante una publicación en su perfil oficial de X, la entidad estadounidense celebró la salida de Venezuela de la CPI y resaltó la supuesta cooperación del nuevo gobierno venezolano en las iniciativas promovidas por Washington para cuestionar y desmantelar la estructura de la organización internacional.
“Estados Unidos celebra la decisión de la presidenta interina Delcy Rodríguez y de Venezuela de retirarse de la CPI”, señaló el Departamento de Estado, que describió al tribunal como una institución “corrupta e inútil”.
En esa misma línea, Estados Unidos criticó el desempeño de la Corte Penal Internacional y declaró que la investigación iniciada contra el expresidente venezolano Nicolás Maduro desde 2018 no ha producido resultados. Además, acusó al organismo de aplicar criterios políticos y selectivos en sus procedimientos.
El Departamento de Estado sostuvo que la CPI ha empleado sus recursos para indagar casos en países con sistemas judiciales que, según Washington, poseen autonomía y capacidad para gestionar sus propios asuntos, catalogando esta práctica como un “abuso flagrante”.
La institución estadounidense afirmó además que la Corte “no es creíble, independiente ni legítima” y puntualizó que, bajo el liderazgo del presidente Donald Trump, Maduro ahora enfrenta procesos judiciales en Estados Unidos por los ilícitos que Washington le atribuye.
“Es hora de desmantelar la CPI”, manifestó el Departamento de Estado, mientras solicitaba a los países que forman parte del tribunal que reconsideren su permanencia dentro del Estatuto de Roma.
La decisión anunciada sobre Venezuela se produce en medio de una tensión creciente entre Estados Unidos y la Corte Penal Internacional, después de que Washington haya cuestionado en repetidas ocasiones la jurisdicción y las actuaciones del organismo con sede en La Haya.