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Sáb, Jul

Ana Rosa Invertirá su Premio Dorado en la Finalización de la Vivienda de su Madre

Nacionales
La judoca dominicana Ana Rosa, tras obtener la medalla de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, anunció que el incentivo económico recibido será utilizado para completar la construcción de la casa de su madre en San Francisco de Macorís. La atleta expresó su inmensa alegría y orgullo por el triunfo logrado en su país, destacando el valor de la perseverancia y la fe en su camino hacia el éxito.

La destacada judoca dominicana Ana Rosa, quien recientemente obtuvo la presea dorada en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, compartió su profunda alegría por el éxito alcanzado en su tierra. Ella confirmó que el apoyo financiero de RD$300,000 que recibirá por su logro se destinará a culminar la edificación que está levantando para su progenitora en San Francisco de Macorís. “Nosotros, los dominicanos, somos capaces”, declaró la deportista, visiblemente conmovida después de posicionarse en la cima del podio. “Me siento sumamente orgullosa y muy feliz de haber conseguido la medalla de oro aquí, en mi hogar”, enfatizó.

Respecto al enfrentamiento decisivo, Ana Rosa detalló que se midió contra una oponente a quien conoce muy bien, ya que ambas han competido en varias ocasiones a nivel internacional. Mencionó que el enfrentamiento fue muy reñido y que la victoria se decidió por pequeños aspectos. “Nos conocemos bastante bien. Fue una batalla muy complicada y sabía que quien cometiera el primer error podría perder. Hoy salí con la firme decisión de entregarlo todo”, comentó.

La campeona reveló que el galardón monetario tendrá un significado muy especial para su entorno familiar. “Esa suma de dinero la utilizaré para finalizar la residencia que comencé a construir para mi madre. Ese es uno de mis anhelos más grandes, además de ser campeona: poder asistirla”, manifestó.

Al dedicar su medalla, Ana Rosa dio las gracias a su familia y subrayó que la creencia fue el motor que la mantuvo firme durante todo el proceso. “Dios estuvo obrando conmigo. Fueron años de arduo trabajo, sacrificio y muchas lágrimas, pero jamás perdí la fe. Hoy este logro es una prueba de que, aunque se pasen por momentos difíciles, es necesario aferrarse a Dios y seguir adelante”, expresó entre lágrimas de felicidad.