Las acciones de SpaceX experimentaron una caída superior al 10% este miércoles, a pesar de superar las expectativas de ingresos. La preocupación de los inversores se centró en el significativo incremento del gasto de capital de la compañía, dirigido primordialmente al desarrollo de infraestructura para inteligencia artificial. Este movimiento se produce tras la publicación de sus primeros resultados como empresa cotizada, que revelaron un aumento considerable en las pérdidas netas atribuibles a los accionistas comunes.
Los títulos de SpaceX experimentaron una baja superior al 10% durante la jornada bursátil del miércoles en Wall Street. Esta disminución se produjo luego de que los participantes del mercado enfocaran su atención en el considerable aumento de las inversiones de capital de la empresa, mayormente destinadas a la edificación de infraestructura para la inteligencia artificial, a pesar de que sus cifras trimestrales superaron las proyecciones.
La compañía, fundada y liderada por Elon Musk, difundió el martes, después del cierre de los mercados, sus primeros resultados como entidad cotizada. Estos indicaron una pérdida neta atribuible a los accionistas comunes de 5,488 millones de dólares durante la primera mitad de 2026, lo que representa un incremento del 257% respecto a los 1,536 millones registrados en el mismo lapso del año previo.
Entre los meses de abril y junio, un periodo de especial interés para analistas e inversores, SpaceX logró reducir su déficit neto trimestral a 541 millones de dólares, lo que significó casi la mitad de los 1,008 millones reportados un año antes. Sus ingresos ascendieron un 92%, alcanzando los 7,814 millones de dólares, superando las previsiones del mercado.
No obstante, la atención de los inversores se concentró en el incremento de las inversiones. El desembolso de capital de SpaceX alcanzó los 18,369 millones de dólares en el segundo trimestre, más de seis veces los 2,825 millones registrados en el idéntico periodo de 2025. De esta suma, aproximadamente 15,828 millones de dólares fueron asignados al sector de la IA, incluyendo centros de datos y capacidad de procesamiento.
Durante la conferencia con analistas, Bret Johnsen, el director financiero de la empresa, afirmó que las inversiones en capacidad de computación para inteligencia artificial tendrán un tiempo de recuperación inferior a un año.
La compañía concluyó el segundo trimestre con una liquidez aproximada de 100,000 millones de dólares, sumando 93,522 millones en efectivo y equivalentes, además de 6,487 millones en valores negociables. Este resultado se dio tras su debut en bolsa el pasado 12 de junio, cuando fijó un precio inicial de 135 dólares por acción.
Las acciones se negociaban alrededor de 109 dólares durante la jornada del miércoles, lo que representa aproximadamente un 19% por debajo de su valor inicial. Los inversores también se mantienen alerta ante la finalización, programada para este jueves, del plazo de restricción para la venta de títulos en posesión de directivos, empleados y accionistas fundadores. La liberación de estas acciones podría incrementar la oferta disponible y generar una presión adicional sobre su cotización.