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Mié, Ago

SpaceX y NASA Colaboran para Prevenir Futuras Colisiones Lunares Tras Impacto de Etapa de Cohete

Tecnologia
Una etapa superior de un cohete de SpaceX ha impactado en la Luna, un evento no intencionado pero que ha ofrecido información valiosa para la ciencia lunar. Sin embargo, este tipo de colisiones representa un riesgo para futuras bases lunares. Por ello, SpaceX y la NASA están colaborando para desarrollar protocolos que eviten que situaciones similares ocurran en el futuro, especialmente ante el aumento de lanzamientos espaciales.

La etapa superior de un cohete de SpaceX ha impactado en la Luna. Aunque no fue un evento deliberado, ha resultado beneficioso para la ciencia, permitiendo el estudio de la distribución de partículas liberadas y la validación de los sistemas de detección de sismos lunares. Si bien es útil en la actualidad, la situación podría ser peligrosa una vez que se establezcan las primeras bases lunares. Por esta razón, SpaceX ya está colaborando con la NASA para investigar métodos que impidan que esto se repita en el futuro.

La experiencia de SpaceX en la desorbitación de etapas superiores de sus cohetes es considerable. La mayoría de sus cohetes son reutilizables, lo que permite que la etapa inicial o propulsor aterrice en la Tierra para usos futuros. Sin embargo, la etapa superior permanece a la deriva en el espacio una vez que la carga útil es liberada. Cuando esto ocurre en la órbita terrestre baja (LEO), es relativamente sencillo desorbitar las piezas de manera controlada para que reingresen a la Tierra y se quemen al atravesar la atmósfera.

En contraste, el cohete que ha generado atención fue lanzado con cargas útiles destinadas a la Luna, posicionándose en una órbita de mayor energía. Esto hace que su desorbitación controlada sea mucho más compleja.

Los cohetes en órbitas Tierra-Sol-Luna de alta energía pueden convertirse en basura espacial peligrosa si quedan a la deriva. Para mitigar esto, se realizan maniobras con el fin de controlar su trayectoria. Sin embargo, en el caso del Falcon 9, parece que estas maniobras, junto con la intensa actividad solar y el efecto de la gravedad lunar, lo dirigieron hacia la Luna. Ante esta situación, SpaceX ha anunciado su colaboración con la NASA para explorar alternativas.

Un precedente importante es el lanzamiento del telescopio espacial James Webb en 2022. En esa ocasión, se realizaron los cálculos necesarios para enviarlo alrededor del Sol, asegurando que evitara colisiones con la Tierra por al menos un siglo, y posiblemente por miles de años. Aunque el protocolo específico que seguirán SpaceX y la NASA aún no se ha detallado, podría basarse en principios similares a los aplicados con el cohete del James Webb.

SpaceX se ha consolidado como un proveedor clave en la industria espacial, con un número creciente de compañías que eligen sus cohetes para lanzar cargas útiles, tanto a órbita terrestre baja como a órbitas de mayor energía. Por ello, la compañía prevé dejar numerosas etapas superiores en el espacio próximamente. Es crucial que SpaceX desarrolle los métodos más efectivos para desorbitarlas, independientemente de su altitud. Cuando existan bases en la Luna, permitir un impacto será una opción peligrosa, lo que subraya la necesidad de comenzar a probar alternativas desde ahora.