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Mié, Ago

La Fundación Amancio Ortega Redobla su Compromiso Social con una Inyección de 511 Millones de Euros

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Amancio Ortega, a través de su holding Pontegadea, ha mantenido un ritmo frenético de adquisiciones inmobiliarias. Sin embargo, una parte significativa de su fortuna se canaliza hacia su fundación, que ahora proyecta una inversión de 511 millones de euros hasta 2030. Estos fondos se destinarán a proyectos de salud, asistencia social y apoyo a familias, marcando un cambio en el destino de los dividendos de Inditex hacia causas benéficas.

Amancio Ortega ha tenido un año de intensa actividad en la adquisición de inmuebles, incluyendo torres de oficinas en Londres, una sede de Amazon en Canadá y diversos activos logísticos. Su holding, Pontegadea, expande constantemente su cartera de propiedades, anunciando nuevas operaciones cada pocas semanas. Paralelamente, otra faceta de la fortuna del fundador de Zara crece discretamente: su fundación, que acaba de recibir un impulso que definirá su trayectoria hasta el final de la década. En esta ocasión, los multimillonarios dividendos de Inditex se destinarán a hospitales, residencias y apoyo a familias en situación vulnerable, en lugar de centros logísticos o hoteles de lujo. Este es el lado solidario de Ortega.

En 2026, Amancio Ortega estableció un récord por la cantidad de dividendos recibidos de Inditex, ascendiendo a 3.234 millones de euros, tras un ejercicio en el que el gigante textil obtuvo un beneficio de 6.220 millones. Este flujo financiero sustenta a Pontegadea, el holding con el que el empresario ha construido la mayor cartera inmobiliaria privada del mundo, con activos energéticos y participaciones en empresas como Redeia o Enagás.

No obstante, una porción de estos dividendos se dirige a la fundación que lleva el nombre del fundador de Inditex. El año pasado, Ortega destinó 65,9 millones de euros a los proyectos de la fundación, una cifra inferior a los 765 millones de euros aportados en 2024. Según las cuentas publicadas por la propia fundación, la entidad prevé invertir 511 millones de euros adicionales hasta 2030 gracias a los fondos aportados por Ortega. Esta nueva inyección de liquidez se sumará a los 609 millones en inversiones financieras que, según la auditoría externa de la fundación, generaron 17 millones en ingresos por sí solas el año pasado.

La fundación se estableció en 2001, coincidiendo con la salida a bolsa de Inditex, y desde entonces Ortega ha invertido en ella más de 1.021 millones de euros. Su esposa, Flora Pérez, es la encargada de dirigir la fundación, mientras que su hija Marta Ortega, actual presidenta no ejecutiva de Inditex, ocupa la vicepresidencia. Sin duda, el proyecto que ha absorbido la mayor cantidad de fondos es la donación de aceleradores de partículas para protonterapia, acordada por la Fundación Amancio Ortega con diversas comunidades. En 2021, la entidad se comprometió a destinar 280 millones de euros a la instalación de diez equipos de protonterapia en la sanidad pública española. Esta técnica, de gran precisión, está diseñada principalmente para tratar tumores infantiles y de difícil acceso. Cada máquina tiene un costo aproximado de 28 millones de euros y requiere un búnker de hormigón de hasta tres metros de grosor para su funcionamiento, como el que ya se construye en el hospital de Fuenlabrada. Se prevé que, una vez operativos los diez centros españoles, se atenderá inicialmente a "en torno a unos 2.000 pacientes al año", según explicó el oncólogo Antonio Conde, coordinador de la plataforma de protonterapia de la SEOR.

El plan no se restringe solo a España. En 2024, la fundación añadió otros 80 millones de euros para llevar dos aceleradores adicionales al sistema sanitario portugués. El cronograma se ha ajustado en varias ocasiones y aún quedan años de trabajo por delante. Según los datos que la Fundación Amancio Ortega publica en su sitio web, los proyectos de carácter social y sanitario monopolizaron el 90% del total de las inversiones de la fundación entre 2021 y 2025, mientras que el 10% restante se dedicó a proyectos educativos. Para 2030, el porcentaje destinado a Bienestar social se acercará al 95% o incluso más, reduciendo la partida de fondos para educación.

Además de los acuerdos con la sanidad pública para la instalación de los aceleradores de protonterapia, desde 2019 la fundación ha comprometido 180 millones de euros para la construcción de siete residencias públicas, una en cada gran ciudad gallega, con un total de 900 plazas. Cinco de ellas ya han sido entregadas, la última en Ferrol, donde la inversión superó los 31 millones de euros solo en ese centro. Cada residencia tiene un costo de entre 25 y 30 millones y se integra posteriormente en la red pública gestionada por la Xunta. Este programa fue el que consumió más recursos el año pasado dentro de las cuentas de la entidad, con 35,2 millones destinados únicamente a estas obras. Faltan por entregar dos residencias, en Vigo y Ourense, para completar un plan que lleva ya seis años en marcha.

No todos los proyectos de la fundación se materializan en edificios. Cada año se destina una partida fija a Cruz Roja, que en el último ejercicio recibió 7,6 millones, y otra a Cáritas. A esto se suman las ayudas de emergencia, como la proporcionada tras la DANA de Valencia, con una contribución de 100 millones puesta a disposición de los ayuntamientos afectados y distribuida entre 2024 y 2025. La Fundación Amancio Ortega también tiene compromisos a más largo plazo, como el convenio con el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona para construir un centro de investigación de enfermedades minoritarias, con 52 millones de euros ya reservados.