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Sáb, Ago

Canadá Responderá con Medidas Recíprocas a los Aranceles de EE. UU. Tras Fracaso de Negociaciones

Internacionales
Las delegaciones negociadoras de Estados Unidos y Canadá no lograron un consenso comercial, lo que activó la implementación de aranceles del 50% sobre ciertos productos canadienses. En respuesta, el primer ministro canadiense, Mark Carney, expresó su decepción y anunció que Canadá replicará con medidas equivalentes, intensificando las tensiones entre ambos países.

Los equipos de negociación de Estados Unidos y Canadá no lograron un acuerdo comercial el viernes, lo que provocó la activación de aranceles del 50% sobre algunas importaciones canadienses, después de varias semanas de intensas conversaciones entre Ottawa y Washington. Por esta razón, el primer ministro canadiense, Mark Carney, manifestó en un comunicado oficial su insatisfacción por el fracaso de las negociaciones y analizó la postura de Washington desde la llegada de Donald Trump en 2025. “Desde el comienzo hemos reconocido que Estados Unidos ha cambiado y que no volveremos a nuestra relación anterior. Nuestro Gobierno comprendió, antes que muchos otros, que Estados Unidos está modificando todas sus relaciones comerciales, imponiendo aranceles a sus aliados más cercanos y cobrando por el acceso a su enorme mercado”, afirmó el jefe de Gobierno.

Tras la ruptura de las conversaciones, Carney confirmó la interrupción de las negociaciones comerciales con Estados Unidos y ordenó el retorno a Ottawa de los negociadores canadienses, quienes, según declaró, trabajaron “hasta el último minuto” para proteger los intereses del país. El primer ministro explicó que Canadá rechazó modificaciones de última hora propuestas por Washington, considerándolas “injustas” y “antieconómicas”, además de cuestionar la confiabilidad de cualquier pacto alcanzado bajo esas condiciones. Por su parte, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, aseguró que Canadá se negó a cerrar el acuerdo bajo los términos que se habían discutido a principios de semana. Según Greer, la propuesta estadounidense contemplaba una alianza económica y de seguridad nacional a largo plazo, pero las nuevas exigencias de Ottawa alteraron el equilibrio logrado durante las negociaciones.

Carney insistió en que el objetivo de su Gobierno era conseguir el mejor pacto posible para los canadienses, pero no “un acuerdo a cualquier costo ni con cualquier plazo”. Hasta el momento, no se han programado futuras reuniones entre las delegaciones de ambos países.

Canadá prepara una respuesta a los aranceles

Ante la implementación de las nuevas medidas comerciales estadounidenses, el Gobierno canadiense anunció que responderá “dólar por dólar” a los aranceles impuestos por Washington, aumentando la fricción entre dos de sus principales socios comerciales. Las medidas estadounidenses afectan importaciones canadienses por aproximadamente 20.000 millones de dólares, según la información difundida tras el fracaso de las negociaciones. Durante la semana, el ministro de Comercio de Canadá, Dominic LeBlanc, permaneció en Washington intentando alcanzar un acuerdo que evitara una escalada del conflicto. En un momento de las conversaciones, Estados Unidos mostró disposición a reducir a la mitad los aranceles del 50% aplicados a determinadas importaciones de aluminio y acero canadienses. Sin embargo, las presiones de sectores industriales estadounidenses llevaron a la incorporación de nuevos límites mediante un sistema de cupos, con el que se mantendría el arancel más elevado para los volúmenes que superaran los topes acordados. Canadá tampoco consiguió eliminar los aranceles sobre la madera ni la amenaza de nuevas tarifas del 50%.

La Casa Blanca había anunciado previamente un aplazamiento de tres días para permitir nuevas conversaciones, condicionado al reinicio de la construcción del oleoducto Keystone XL, entre Nebraska y Alberta. A pesar de ese plazo adicional, las delegaciones no lograron cerrar un acuerdo.

La disputa aumenta la presión sobre la economía canadiense

La nueva escalada se suma a los efectos de los aranceles aplicados anteriormente por la administración de Donald Trump sobre sectores como automóviles, acero, aluminio y madera, medidas que han provocado la pérdida de empleos y un debilitamiento del crecimiento económico canadiense. Canadá entró este año en una recesión técnica, después de registrar dos trimestres consecutivos de contracción económica, según el reporte citado. El deterioro de las relaciones comerciales también genera incertidumbre sobre las futuras negociaciones para la renovación del acuerdo de libre comercio entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC). Expertos advirtieron que una respuesta canadiense mediante nuevos aranceles de represalia podría dificultar aún más la reducción de las tensiones. Ryan Majerus, exfuncionario comercial estadounidense, señaló que ambas partes estarán sometidas a una presión considerable en los próximos días para encontrar una salida a la disputa. Mientras tanto, Christopher Padilla, exfuncionario estadounidense y actual directivo de Brunswick Group, afirmó que existe interés entre empresas de ambos países en alcanzar un acuerdo que permita superar los últimos 18 meses de tensión en la relación comercial bilateral.