El Departamento de Defensa de EE. UU. ha elevado a 750 el total de efectivos militares lesionados en el enfrentamiento con Irán, a casi medio año del comienzo de las hostilidades. Esta cifra reciente surge en medio de cuestionamientos por parte de legisladores y medios sobre la transparencia en la divulgación de las bajas. La actualización añade 50 nuevas lesiones a los registros previos.
Washington (EFE).- El Departamento de Defensa estadounidense ha establecido en 750 la cantidad de personal militar de EE. UU. que ha sufrido lesiones hasta la fecha en la confrontación con Irán, a solo una semana de cumplirse seis meses desde el inicio del conflicto. En la más reciente revisión de su registro de bajas en combate, efectuada esta semana, la entidad gubernamental incorporó de una sola vez 50 nuevas personas lesionadas. Esta actualización se divulga semanas después de que representantes del poder legislativo y diversos medios de comunicación destacaran la ausencia de claridad en los números de fallecidos y heridos informados por el Pentágono.
La revisión de las bajas en el conflicto con Irán ha generado un intenso escrutinio. El 21 de julio pasado, miembros demócratas del Congreso y el Senado acusaron al gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de ocultar los datos de los heridos en la guerra. El legislador demócrata Adam Smith, quien ocupa una posición destacada en el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, fue uno de los más insistentes; en una entrevista, afirmó que la administración Trump no estaba compartiendo con el Congreso la información sobre las bajas en el conflicto.
Los números actualizados se hacen públicos en un momento en que el conflicto parece estancado y el presidente Trump ha manifestado su intención de poner en marcha la “operación económica más devastadora de la historia” contra Irán, según sus propias palabras de esta semana. El mandatario republicano también aseguró que no existen negociaciones “en curso ni programadas” con Irán, justo después de que el lunes finalizara el plazo de 60 días de cese al fuego que ambas partes habían acordado para dialogar sobre el cese de las hostilidades.