Una mujer de Illinois, acusada de la muerte de su hijo de dos años, seguía atentamente el proceso judicial de Lindsay Clancy en Massachusetts, enviando mensajes sobre este caso horas antes del descubrimiento del cuerpo de su propio hijo. Corie Walsh, de 40 años, enfrenta cargos de asesinato en primer grado tras el hallazgo del menor sin vida en su hogar, según reportaron las autoridades. La fiscalía ha revelado detalles sobre su implicación en el juicio de Clancy y las circunstancias que rodearon la tragedia familiar.
Corie Walsh, de 40 años, quien reside en Illinois y está acusada de dar muerte a su hijo de dos años, había estado siguiendo con gran interés el juicio por homicidio de Lindsay Clancy, una madre de Massachusetts. Según la fiscalía, Walsh intercambió mensajes de texto sobre este caso con amigos apenas unas horas antes de que el cuerpo del niño fuera encontrado. Así lo informó la acusación el lunes.
Walsh enfrenta tres cargos de asesinato en primer grado. Su hijo, Barrett, fue hallado sin vida en el sótano de la vivienda familiar, ubicada en un suburbio de Chicago, el 1 de septiembre. Esta información se desprende de los documentos judiciales obtenidos por NBC Chicago.
La fiscalía sostiene que Walsh estaba "muy" involucrada en el proceso judicial de Clancy y que discutió el tema con algunos conocidos hasta aproximadamente las 12:30 de la tarde de ese día. Menos de cuatro horas después, un vecino descubrió a Barrett. Walsh fue localizada en otra parte de la casa con heridas que, según las autoridades, se había infligido a sí misma.
Los fiscales indicaron que, posteriormente, Walsh confesó a los investigadores haber matado a su hijo porque creía que era el "diablo" y el "anticristo". Su abogada, Andrea Lyon, declaró a la prensa que su cliente estaba atravesando un episodio psicótico y afirmó que la pérdida del niño representa una desgracia para toda la familia.
La policía recibió una llamada para acudir a la residencia de Walsh en Frankfort, situada a unos 56 kilómetros (35 millas) al suroeste de Chicago, poco antes de las 4 de la tarde. Esto ocurrió después de que un vecino encontrara el cuerpo de Barrett en el sótano, según la solicitud de la fiscalía para que Walsh permanezca bajo custodia hasta la fecha del juicio. El vecino encontró al menor y comenzó a realizarle reanimación cardiopulmonar mientras contactaba al número de emergencias 911, explicó la fiscalía. El niño fue trasladado a un centro médico, donde se confirmó su fallecimiento. Una autopsia determinó que la causa de muerte fue asfixia por compresión ligadura en el cuello.