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Dom, Sep

Peloteros Dominicanos Involucrados en Incidentes Violentos: De César Cedeño a Edwin Encarnación

Deportes
El béisbol dominicano, una destacada plataforma internacional, ha sido escenario de controversias que han llevado a algunas de sus figuras a los tribunales. Desde el caso de César Cedeño en los años setenta hasta las querellas actuales que involucran a Edwin Encarnación, la trayectoria de varios atletas se ha entrelazado con acusaciones de violencia, accidentes y procesos judiciales. Este artículo revisa una serie de estos incidentes, destacando sus diversas características y resoluciones legales.

Durante décadas, el béisbol ha representado una de las principales vitrinas internacionales de la República Dominicana. No obstante, tras algunas de sus figuras más prominentes, se esconden narrativas que han trascendido los terrenos de juego y han llegado a los estrados judiciales. N Digital examinó estos expedientes a raíz de las demandas recíprocas que actualmente involucran al exjugador de Grandes Ligas Edwin Encarnación en La Romana, un caso que permanece bajo investigación y presenta versiones contradictorias.

Entre los casos más resonantes se encuentran los de César Cedeño, Ambiórix Burgos, Ángel Villalona, Alfredo Simón, Héctor Roa, Fabio Evelio Gómez, Juan Uribe, Starlin Castro, Éngel Beltré, Ronald Guzmán, Oneil Cruz, Josefrailin Alcántara Martínez, Miguel Sanó, José Reyes, Jeurys Familia, Marcell Ozuna, Manny Ramírez, Domingo Germán, David Ortiz, Sammy Sosa, Juan Encarnación, Wander Franco y Edwin Encarnación. Sus situaciones presentan particularidades y desenlaces legales distintos. La revisión abarca desde sentencias por actos violentos hasta acusaciones que fueron desestimadas, siniestros de tránsito y procedimientos en los que los deportistas no fueron hallados culpables.

Edwin Encarnación es uno de los nombres más reconocidos de la generación actual. El incidente ocurrido el 1 de septiembre cerca de Casa de Campo tiene dos relatos opuestos: una demanda interpuesta por particulares lo señala por un presunto intento de homicidio, mientras que el propio Encarnación presentó otra denuncia afirmando haber sido víctima de un ataque a balazos. Ambas partes comparecieron ante el Ministerio Público de La Romana, y las autoridades deberán esclarecer lo sucedido y las posibles responsabilidades.

Antecedentes

Uno de los precedentes más antiguos y recordados es el de César Cedeño. En 1973, fue declarado culpable de homicidio involuntario por el fallecimiento de Altagracia Malena de la Cruz, quien se encontraba con él en un motel de Santo Domingo. El jugador cumplió aproximadamente veinte días de prisión y recibió una multa de cien pesos. Posteriormente, reanudó su carrera en las Grandes Ligas y en 1974 tuvo una de sus mejores temporadas.

Décadas después, el nombre de Ambiórix Burgos quedó asociado a varios episodios. En 2008, fue acusado por la muerte de dos mujeres en un accidente de tráfico en Nagua, aunque la Justicia lo exoneró de esos cargos más tarde. También fue condenado en Nueva York por agredir a una expareja y, posteriormente, enfrentó una acusación por presunto secuestro e intento de homicidio contra su exesposa. Su historial culminó con su expulsión permanente del béisbol profesional dominicano.

Ángel Villalona, entonces considerado uno de los principales prospectos dominicanos, fue señalado en 2009 como sospechoso de la muerte a tiros de Mario Félix de Jesús Valette, ocurrida en un centro de entretenimiento en La Romana. Villalona se entregó a las autoridades y permaneció bajo custodia, pero luego obtuvo su libertad bajo fianza, y el proceso tomó un giro diferente después de que los familiares de la víctima solicitaran el desistimiento del caso.

Otro caso que generó una enorme repercusión fue el de Alfredo Simón, acusado en 2011 de disparar y matar a Michel Castillo y herir a su hermano Starlin durante las celebraciones de Año Nuevo en Luperón, Puerto Plata. Simón pasó un tiempo en prisión preventiva y siempre mantuvo su inocencia. El caso finalmente no resultó en una condena por homicidio, y el lanzador continuó su trayectoria en las Grandes Ligas.

En una categoría mucho más grave se encuentra Héctor Roa, exjugador de las Estrellas Orientales, quien sí fue sentenciado. En 2014, recibió una condena de treinta años de prisión por secuestrar y asesinar a tiros a su expareja, abandonando su cuerpo en un cañaveral de San Pedro de Macorís. También figura Fabio Evelio Gómez, un jugador dominicano de ligas menores condenado en Estados Unidos por matar a su novia en 2001. Según los informes periodísticos de la época, la víctima falleció tras recibir múltiples golpes en la cabeza con una pesa de metal, y Gómez fue sentenciado a pena de muerte.

El nombre de Juan Uribe apareció en 2006 en una investigación por un presunto intento de asesinato, luego de que un hombre resultara herido de bala en San Cristóbal. Sin embargo, los demandantes retiraron posteriormente los cargos y reconocieron que Uribe no había participado en el hecho. El jugador continuó su carrera en las Grandes Ligas.

En 2014, Starlin Castro y Éngel Beltré fueron vinculados a un incidente en el que tres personas resultaron heridas de bala. El caso fue incluido entre los episodios que involucraron a peloteros dominicanos en hechos violentos, aunque es importante diferenciar entre estar relacionado con un incidente y tener una condena penal.

Los accidentes de tránsito también forman parte de esta historia. Ronald Guzmán estuvo implicado en 2014 en un siniestro ocurrido en La Vega, en el que falleció Eleazar García Marte, de 27 años, quien viajaba en una motocicleta. Informes posteriores indicaron que Guzmán no enfrentó cargos, luego de determinarse que el motociclista habría infringido una señal de tráfico.

En 2020, el entonces prospecto Oneil Cruz se vio envuelto en un accidente ocurrido en Baní, que causó la muerte de tres personas. El Ministerio Público lo imputó por el hecho y solicitó prisión preventiva; reportes de la época señalaron, además, que las autoridades determinaron que había consumido bebidas alcohólicas.

Más recientemente, Josefrailin Alcántara Martínez, conocido como “El Pelotero”, fue enviado a prisión preventiva en 2023 tras ser acusado de la muerte a tiros de un joven en Santiago. La Justicia le impuso inicialmente tres meses de prisión preventiva mientras avanzaba el proceso. Alcántara negó las acusaciones y sostuvo su inocencia.

La violencia doméstica también ha afectado a varios jugadores dominicanos. José Reyes fue arrestado en 2015 en Hawái por un incidente de violencia doméstica; Jeurys Familia fue detenido en 2016 en Nueva Jersey por un caso de violencia doméstica y posteriormente recibió una suspensión de quince partidos de MLB; mientras que Marcell Ozuna fue arrestado en Georgia en 2021 por una acusación de violencia doméstica. Manny Ramírez también enfrentó una acusación de violencia doméstica en Estados Unidos en 2011. En estos casos, nuevamente, las circunstancias y desenlaces judiciales fueron distintos, y no todos terminaron en condenas.

A esta lista se suman Miguel Sanó, señalado en 2020 en una acusación por presunto secuestro y agresión; Domingo Germán, suspendido por MLB bajo su política de violencia doméstica; y David Ortiz, quien en años recientes respondió públicamente a una acusación de violencia formulada por una expareja. Sammy Sosa también enfrentó en 1991 una acusación de agresión presentada por su entonces esposa.

El caso de Wander Franco pertenece a otra categoría de delitos graves y no debe confundirse con los casos de homicidio o accidentes: su situación judicial estuvo relacionada con una acusación de carácter sexual contra una menor y posteriormente tuvo decisiones judiciales propias. Juan Encarnación también aparece entre los peloteros dominicanos que han enfrentado procesos judiciales, aunque por circunstancias distintas a los hechos de sangre que marcan los casos de Cedeño, Roa, Simón o Villalona.

Lo que revelan estos episodios no es una conexión inherente entre el béisbol y la violencia, sino que la notoriedad y el capital de algunos peloteros han provocado que ciertos sucesos violentos alcancen una repercusión nacional mucho mayor. Desde el caso de César Cedeño en los años setenta hasta las querellas cruzadas que hoy involucran a Edwin Encarnación, la historia registra condenas, acusaciones que no prosperaron, accidentes fatales, agresiones y procesos aún en curso.