Japón ha experimentado esta semana consecuencias devastadoras debido a un frente otoñal activo y la depresión tropical Krovanh, resultando en un deceso y 41 personas lesionadas. Las intensas lluvias han provocado inundaciones y deslizamientos de tierra en diversas prefecturas. Las autoridades instan a la población a permanecer alerta ante la persistencia de condiciones climáticas adversas y posibles nuevas evacuaciones.
Al menos una persona perdió la vida y 41 resultaron heridas en Japón esta semana, a causa de las fuertes precipitaciones, anegamientos y movimientos de tierra. Estos eventos fueron generados por un sistema frontal otoñal activo y los remanentes de la depresión tropical Krovanh, conforme informó la agencia de noticias Kyodo el miércoles. Una de las víctimas falleció el martes en un desprendimiento de tierra en la localidad de Kawanehon, situada en la prefectura de Shizuoka, en la zona central del país. La confirmación del deceso provino de la Policía y el cuerpo de Bomberos local, según reportó Kyodo. En la ciudad de Nagoya, un mínimo de 41 individuos sufrieron contusiones leves a raíz de las inundaciones, mientras que aproximadamente 1.600 personas fueron reubicadas en refugios de emergencia durante la noche debido a las precipitaciones extremas.
Este recuento se suma al fallecimiento registrado el lunes de una mujer de aproximadamente 60 años, quien quedó atrapada dentro de su vehículo en un paso subterráneo inundado en la prefectura de Fukushima.
La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) advirtió que las condiciones climáticas adversas persistirán hasta el jueves. Esto se debe a la combinación de un frente otoñal activo y los efectos de la depresión tropical Krovanh, que está impactando la región central del archipiélago. La agencia solicitó a la ciudadanía mantener una “vigilancia extrema” frente al riesgo de desbordamientos fluviales e inundaciones durante este miércoles, así como por la probabilidad de nuevos corrimientos de tierra a lo largo del jueves. Las autoridades mantienen la supervisión en las áreas más afectadas y aconsejan seguir las indicaciones de desalojo ante el peligro de que las lluvias ocasionen mayores daños.