Los valores del petróleo crudo superaron los 100 dólares por barril este miércoles, impulsados por la escalada de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán. Esta situación ha generado preocupación por posibles interrupciones en el suministro energético de Oriente Medio. El Brent del mar del Norte y el West Texas Intermediate (WTI) registraron aumentos significativos, reflejando la inquietud de los inversores.
Los precios del crudo superaron la barrera de los 100 dólares por barril este miércoles, motivados por la intensificación de las disputas entre Estados Unidos e Irán, lo que avivó los temores de nuevas perturbaciones en la provisión de energía desde la región de Oriente Medio. El Brent del mar del Norte, un referente global, alcanzó los 100,19 dólares por barril, su nivel más elevado desde finales de julio. Aproximadamente a las 07:45 GMT, su cotización mostraba un ascenso del 1,94 %, llegando a los 99,82 dólares. El West Texas Intermediate (WTI), estándar en Estados Unidos, registró un incremento del 1,46 %, situándose en los 94,39 dólares. Este repunte manifiesta la creciente inquietud de los inversores respecto al posible impacto que una prolongación del conflicto podría tener sobre los flujos de petróleo provenientes de Oriente Medio y, consecuentemente, sobre los precios al consumidor.
La tensión entre Estados Unidos e Irán ha entrado en su séptimo mes, sin indicios claros de una disminución. Esta situación mantiene a los mercados bajo presión ante la posibilidad de nuevas interrupciones en el suministro de energía. Irán anunció este miércoles un ataque contra una base militar estadounidense ubicada en Jordania, como respuesta a las acciones de Washington contra sus embarcaciones en el estrecho de Ormuz. La ofensiva iraní se produjo después de que Estados Unidos lanzara ataques con misiles balísticos contra un buque de guerra estadounidense, según reportó Teherán. La agencia estatal iraní IRNA también informó sobre agresiones a buques petroleros en las cercanías de las costas de Kuwait y Bahréin, junto con una advertencia a sus tripulaciones para que abandonaran las embarcaciones. El estrecho de Ormuz sigue siendo un punto crítico de conflicto debido a su importancia para el transporte global de petróleo y gas. Cualquier interrupción prolongada del tránsito por esta ruta podría afectar los suministros internacionales y mantener elevados los valores del crudo. La tensión se extendió también al mar Rojo, donde los hutíes, apoyados por Irán, y Arabia Saudita intercambiaron ataques en medio de una ofensiva contra instalaciones petroleras cercanas al estratégico paso de Bab al-Mandab.
El aumento del precio del crudo también incrementó la preocupación por la inflación global, dado que un petróleo más costoso eleva los gastos de transporte, producción y energía. La presión sobre los precios podría complicar las decisiones de los principales bancos centrales, quienes buscan equilibrar el control de la inflación con el fomento del crecimiento económico. El Banco Central Europeo está preparando su próxima determinación de política monetaria, programada para este jueves. En Estados Unidos, los mercados aguardan además la publicación del índice de precios al consumidor (IPC), prevista para el viernes, un indicador crucial para las expectativas sobre la política de la Reserva Federal y las tasas de interés.
El miedo a mayores costos energéticos y de endeudamiento también tuvo repercusiones en los mercados bursátiles. Los principales índices de Wall Street cerraron con descensos. El Dow Jones retrocedió un 1,2 %, hasta los 52.786,07 puntos, mientras que el S&P 500 y el Nasdaq también finalizaron la jornada con pérdidas ante la incertidumbre generada por el conflicto y sus posibles efectos sobre la economía mundial. En Europa, el FTSE 100 de Londres disminuyó un 0,1 %, hasta los 10.811,66 puntos, en una sesión marcada por la evolución de los precios de la energía y las expectativas sobre las tasas de interés. Los mercados asiáticos mostraron un comportamiento mixto. El Nikkei 225 de Tokio avanzó un 0,4 %, hasta los 65.495,23 puntos, mientras que el índice compuesto de Shanghái subió un 0,2 %, hasta los 3.949,07 puntos. Seúl lideró las ganancias entre las principales plazas asiáticas, con SK Hynix avanzando más de un 3 % y Samsung ganando más de un 1 %. También registraron incrementos los mercados de Tokio, Shanghái, Taipéi y Manila. En contraste, el Hang Seng de Hong Kong cayó un 0,1 %, hasta los 25.292,57 puntos. También terminaron ligeramente a la baja las bolsas de Sídney, Singapur, Wellington y Yakarta. El mercado energético se enfrenta así a una combinación de riesgo geopolítico, amenazas sobre el suministro y presión inflacionaria, elementos que podrían mantener la volatilidad del petróleo y de los mercados financieros mientras persista la escalada en Oriente Medio.