El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, rememoró los atentados del 11 de septiembre de 2001, calificándolos como el día más oscuro en la trayectoria de la urbe, al cumplirse 25 años de la devastación. En su discurso, enfatizó la pérdida de miles de vidas y las prolongadas repercusiones, pero también resaltó la resiliencia y la solidaridad mostrada por los neoyorquinos en medio de la adversidad.
El viernes, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, rememoró los ataques del 11 de septiembre de 2001, designándolos como el día más sombrío en la trayectoria de la ciudad, al conmemorarse un cuarto de siglo de la tragedia que cobró miles de vidas y generó secuelas que se extendieron por décadas. “Evocamos el 11 de septiembre como la jornada más oscura en la historia de nuestra ciudad. No obstante, también recordamos las acciones de tantos neoyorquinos en medio de esa penumbra”, declaró Mamdani durante una ceremonia conmemorativa.
El alcalde hizo mención de las 2,753 personas que perdieron la vida en los atentados, a quienes describió como padres, hijos, cónyuges, amigos y colegas. “2,753 universos que se disiparon en un instante”, expresó.
Mamdani también hizo hincapié en que, en los años posteriores a los ataques, miles de individuos fallecieron a causa de enfermedades vinculadas al aire contaminado que inhalaron y a los meses que dedicaron a trabajar entre los restos. Sin embargo, el alcalde puntualizó que la evocación de esa fecha debe incluir asimismo los actos de compañerismo protagonizados por los residentes de Nueva York en plena emergencia. Recordó a quienes hicieron largas filas para donar sangre, a los que abrieron sus hogares para aquellos sin posibilidad de regresar a los suyos y a los trabajadores que asistieron a sus compañeros a descender cientos de escalones para luego retornar en busca de otras personas que precisaran auxilio.
A 25 años de los atentados, Mamdani afirmó que Nueva York tiene una responsabilidad con las víctimas y con el legado de quienes brindaron ayuda durante la catástrofe. “Tenemos una obligación sagrada hacia aquellos que nos fueron arrebatados: cuidarnos mutuamente tal como ellos cuidaron de desconocidos, vivir existencias dignas de los sacrificios que realizaron y construir una ciudad digna de su coraje”, aseveró. El alcalde concluyó que mantener ese compromiso de solidaridad constituye una forma de preservar la memoria de quienes perecieron el 11 de septiembre. “Así es como recordamos”, manifestó.