Documentos recientemente desclasificados revelan que la CIA advirtió repetidamente a la Casa Blanca sobre las amenazas de Al Qaeda, incluyendo la posibilidad de ataques con aviones, mucho antes del 11 de septiembre de 2001. Esta divulgación, parte de un esfuerzo de transparencia, subraya las alertas tempranas que, sin embargo, no lograron prever la magnitud específica de los atentados.
La Agencia Central de Inteligencia (CIA) comunicó durante años a la Casa Blanca acerca del peligro que representaban Al Qaeda y su líder, Osama bin Laden, para los Estados Unidos, incluyendo posibles ataques aéreos. Sin embargo, no anticipó los atentados del 11 de septiembre de 2001, de acuerdo con información desclasificada este viernes, conmemorando el 25 aniversario de los ataques.
La agencia hizo públicos, de forma parcial, 71 informes de inteligencia producidos para los presidentes entre el 13 de febrero de 1998 y el 12 de septiembre de 2001, durante las administraciones de Bill Clinton (demócrata) y George W. Bush (republicano). Esta acción fue descrita como el ejercicio de transparencia más significativo respecto al 11S.
En uno de los documentos, con fecha del 10 de septiembre de 1998, tres años antes de los atentados, un analista de inteligencia escribió que el grupo terrorista "podría hacer impactar una aeronave cargada de explosivos contra una urbe de Estados Unidos". Otro documento, del 4 de diciembre de 1998, contenía datos según los cuales "Bin Laden y sus asociados se preparan para agredir a Estados Unidos mediante el secuestro de aviones".
Los documentos confirman las conclusiones de la comisión nacional que investigó los atentados. En su informe de 2004, se indicó que las agencias de inteligencia habían notificado de manera constante sobre la amenaza de Al Qaeda, pero no pudieron comprender la envergadura ni la naturaleza específica del ataque que el grupo preparaba.
A raíz de los atentados, Estados Unidos reestructuró su sistema de seguridad nacional para integrar el trabajo de la CIA, el FBI y otras entidades, que hasta ese momento no compartían la información entre sí.
El actual director de la CIA, John Ratcliffe, declaró en un comunicado que la desclasificación busca "honrar la memoria" de las víctimas de los atentados y de los ciudadanos estadounidenses que fallecieron posteriormente en la lucha contra el terrorismo.