El Ministerio de Agricultura ha desestimado las preocupaciones de los productores sobre un posible aumento significativo en el costo del plátano, a pesar de las advertencias sobre los efectos de la sequía en regiones clave. Si bien se reconoce el impacto de la escasez de lluvias, las autoridades confían en una mejora de las condiciones climáticas y en la disponibilidad suficiente del producto para evitar una escalada de precios, en contraste con las proyecciones del sector productivo.
El titular de la cartera de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat, ha refutado la posibilidad de que el valor unitario del plátano alcance los 50 pesos dominicanos, a pesar de las advertencias emitidas por los agricultores sobre los impactos de la sequía en varias de las principales zonas de producción del país. Las declaraciones del funcionario se producen días después de que Alex Cruz, presidente de la Asociación Dominicana de Productores de Plátanos (Adoplátano), alertara que la escasez de agua podría disminuir la oferta y elevar el precio del producto a 50 pesos por unidad si la sequía persiste.
Espaillat ha admitido que el déficit de precipitaciones ha impactado diversos cultivos, particularmente en áreas del Cibao Central, pero sostiene que las circunstancias están empezando a cambiar favorablemente. “Todavía requerimos más lluvia, pero ya las condiciones están evolucionando, lo cual es muy positivo”, afirmó recientemente. El ministro también ha indicado que existe una oferta variada de productos agrícolas, incluyendo el plátano, por lo que no prevé un escenario de escasez que justifique un aumento de precios como el vaticinado por los productores.
La postura del Ministerio de Agricultura surge en un contexto donde la sequía ya genera inquietud en el sector agropecuario. Agricultores consultados recientemente han informado sobre pérdidas y una disminución en el rendimiento de los cultivos, mientras las autoridades mantienen activo un Plan de Contingencia frente a la Sequía 2026, implementado desde abril para mitigar sus efectos sobre la producción y la seguridad alimentaria.
Productores advierten sobre el impacto de la sequía
Adoplátano ha presentado una perspectiva diferente. Su presidente explicó que el costo del plátano ya se sitúa alrededor de los 25 pesos por unidad en algunos establecimientos y que, si la carencia de agua continúa, podría seguir incrementándose hasta abril de 2027. El líder gremial atribuyó la presión sobre el producto a la reducción de la disponibilidad hídrica en las plantaciones y señaló que, aunque los incrementos suelen registrarse entre noviembre y febrero debido a factores estacionales, este año comenzaron a sentirse desde septiembre.
Frente a esta coyuntura, los productores han propuesto ampliar el acceso a fuentes de agua y modernizar los sistemas de riego. Entre las alternativas sugeridas se incluyen la instalación de paneles solares para operar bombas y la sustitución gradual del riego por inundación por sistemas de goteo. También se está coordinando con el Banco Agrícola un programa piloto para financiar estas tecnologías a 30 productores de diversas provincias.
El propio Ministerio de Agricultura contempla dentro de su plan de contingencia medidas como la tecnificación del riego, la rehabilitación de canales, la asistencia técnica, el acceso a financiamiento y sistemas de alerta temprana. Mientras los productores alertan sobre el riesgo de una menor oferta, Agricultura confía en que las precipitaciones que comienzan a registrarse en algunas zonas contribuyan a la recuperación de las plantaciones y a mantener estable el abastecimiento del mercado.
La divergencia entre ambas posturas mantiene el precio del plátano bajo la observación de consumidores y productores: mientras el sector productivo advierte sobre una posible escalada si la sequía persiste, el Gobierno descarta por ahora que el escenario alcance los 50 pesos por unidad y confía en una mejora de las condiciones climáticas.