La audiencia del caso Jet Set concluyó con nuevas revelaciones sobre la causa del desplome del techo y las condiciones previas del lugar. Peritos del Ministerio Público apuntan a una sobrecarga estructural como el factor determinante, mientras los abogados de las víctimas enfatizan la relevancia de las comunicaciones telefónicas como evidencia. El tribunal ha pospuesto el juicio hasta el 18 de septiembre para continuar el análisis de las pruebas.
La sesión judicial del proceso por el desplome del techo en la discoteca Jet Set finalizó este viernes, introduciendo aspectos novedosos en dos áreas cruciales: la razón del colapso de la estructura y las pruebas existentes acerca del estado del local antes del suceso. El juzgado suspendió la sesión hasta el viernes 18 de septiembre, tras avanzar en el interrogatorio del ingeniero Eduardo Adolfo Fierro, el tercer experto presentado por la fiscalía para esclarecer las causas del derrumbe ocurrido el 8 de abril de 2025, que resultó en 236 fallecidos y más de 180 heridos.
Durante la jornada, Fierro afirmó que el colapso se inició en la sección sur del edificio, donde una de las vigas pudo haber cedido por las cargas presentes, lo que generó una transferencia gradual del peso hacia otros componentes hasta provocar la caída. El especialista también descartó que un sismo, una detonación, vientos fuertes, lluvias intensas o el incendio de 2023 hubieran sido los motivos del derrumbe. No obstante, el interrogatorio de la parte defensora buscó poner a prueba la validez de las conclusiones del peritaje. El letrado Jorge Luis Polanco cuestionó al experto sobre la documentación empleada para establecer que antes del colapso hubo desprendimientos de partes del techo. Fierro admitió que ese detalle no estaba registrado en su reporte y explicó que tampoco era factible determinar el estado de los elementos estructurales antes del derrumbe, ya que la edificación ya se había desplomado.
Tres especialistas señalan la sobrecarga
Al finalizar la jornada, el procurador adjunto Wilson Camacho manifestó que los tres peritos presentados por el Ministerio Público —Leonardo de Jesús Reyes Madera, Máximo José Corominas Quezada y Eduardo Fierro— coincidieron en que el peso excesivo colocado sobre el techo causó una fatiga progresiva de las vigas que culminó en el derrumbe. Según Camacho, los expertos determinaron que no se calculó adecuadamente el peso dispuesto sobre la estructura y que esa carga adicional hizo que las vigas cedieran hasta provocar la caída. La Fiscalía sostiene que entre los elementos que aumentaron el peso del techo se encontraban equipos de aire acondicionado, depósitos de agua, casetas y otros componentes instalados sobre la edificación. Para la acusación, estas conclusiones refuerzan la teoría de responsabilidad que mantiene contra Antonio y Maribel Espaillat, quienes son procesados por homicidio involuntario y lesiones involuntarias.
El teléfono de Gregory entra en el debate
Otro aspecto abordado durante la sesión fueron las conversaciones extraídas de dispositivos móviles incorporados como prueba en el caso. En este punto, el aparato examinado fue el teléfono de Gregory Adames, un superviviente y testigo del suceso en Jet Set. Los representantes legales de las víctimas han indicado que las comunicaciones halladas en el teléfono son parte de los elementos que deben ser valorados en el proceso. El abogado Yan Carlos Martínez, quien representa a los familiares de las víctimas, cuestionó el contenido de las conversaciones y sostuvo que estas demuestran, desde su perspectiva, el nivel de conocimiento que existía sobre ciertas situaciones relacionadas con el establecimiento. Martínez calificó las conversaciones como un “monumento a la irresponsabilidad” y afirmó que deben ser analizadas en el contexto de las demás pruebas presentadas ante el tribunal. La inclusión de estas comunicaciones busca aportar información sobre lo que sucedía dentro de Jet Set antes de la tragedia y las informaciones que circulaban entre las personas vinculadas al lugar.
Laura Acosta: “Esto es un procedimiento penal”
La jornada también estuvo marcada por los cuestionamientos de la abogada Laura Acosta al enfoque que, a su juicio, ha adoptado la defensa. Acosta sostuvo que la discusión no debe restringirse a las conclusiones de un análisis técnico, sino que el tribunal debe determinar si hubo acciones u omisiones con relevancia penal. “Esto es un procedimiento penal”, argumentó la abogada, al defender que también deben ser examinados aspectos como el cumplimiento de las normativas y el cambio de uso de la edificación. Acosta sostuvo que si una estructura cambia de finalidad y no se acatan las disposiciones reglamentarias correspondientes, ese factor puede tener consecuencias legales, independientemente de las conclusiones técnicas sobre el derrumbe. Su planteamiento introduce un nuevo componente en el debate del juicio: mientras los peritos buscan explicar técnicamente por qué se desplomó el techo, la parte querellante insiste en que el proceso penal debe establecer además qué decisiones, omisiones o incumplimientos pudieron generar responsabilidad por la tragedia.
Una sesión con dos enfoques
La jornada de este viernes dejó así dos líneas de discusión que progresan de forma paralela. Por un lado, el Ministerio Público sostiene, basándose en tres peritajes, que la sobrecarga estructural provocó la caída del techo y que otras posibles causas fueron descartadas. Por otro, las partes continúan confrontando las pruebas que buscan establecer qué ocurría en el establecimiento antes del desplome, incluyendo las conversaciones extraídas del móvil de Gregory Adames y otros elementos incorporados al expediente. La defensa, mientras tanto, ha concentrado parte de sus preguntas en las limitaciones y la documentación de los estudios presentados por los expertos, como ocurrió este viernes con el interrogatorio a Fierro. El juicio continuará el viernes 18 de septiembre, cuando el tribunal reanudará la presentación y confrontación de las pruebas en el proceso contra Antonio y Maribel Espaillat.