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Sáb, Sep

Demanda por Presunto Uso de Esperma Erróneo en Clínica de Fertilidad

Internacionales
Una pareja de Florida ha iniciado una acción legal contra una clínica de fertilidad en Jacksonville, alegando que se utilizó esperma de un donante desconocido durante su tratamiento de fecundación in vitro. La situación fue descubierta tras el nacimiento de su hija, Ava, cuando pruebas de ADN revelaron que el esposo no era el padre biológico. La demanda busca respuestas sobre el manejo de su material genético y una compensación por los daños.

Una pareja residente en Florida ha interpuesto una demanda contra una clínica de fertilidad situada en Jacksonville, Estados Unidos, tras sostener que durante un procedimiento de fertilización in vitro (FIV) se empleó el esperma de un individuo ajeno a la familia. Natalie y Joshua Strong afirman haber descubierto esta circunstancia luego del nacimiento de su hija, Ava, quien, según los resultados de una prueba de ADN, carece de vínculo biológico con Joshua.

Las primeras conjeturas surgieron al conocerse el tipo de sangre de la recién nacida. Natalie tiene sangre O negativa y Joshua A negativa, mientras que Ava fue identificada con sangre B positiva. Ante esta aparente discrepancia, la pareja decidió repetir los análisis y, posteriormente, recurrió a un examen genético que confirmó a Natalie como la madre biológica, pero descartó a Joshua como el padre biológico.

El matrimonio indica que había entregado muestras de esperma a Brown Fertility en 2024 como parte del tratamiento y ahora buscan esclarecer qué sucedió con ese material genético. Conforme a la demanda, se generaron siete embriones, y la clínica les aseguró que estos contenían el material genético de ambos. Dos de ellos fueron transferidos: el primero resultó en una pérdida gestacional y el segundo condujo al nacimiento de Ava.

La demanda también plantea interrogantes sobre el destino de los embriones que permanecen congelados y las muestras de Joshua. La pareja declara desconocer si el material sigue almacenado, si fue desechado o si pudo haber sido utilizado en el tratamiento de otra paciente. Por esta razón, solicitan que la clínica proporcione información detallada sobre el paradero de las muestras y los embriones, ante la preocupación de que Joshua pueda tener otros hijos biológicos sin su conocimiento.

El proceso judicial fue presentado en el condado de Duval y imputa a Brown Fertility posibles actos de negligencia y fallas en la gestión del material genético y la supervisión de su personal. Los Strong demandan una indemnización que supera los 50,000 dólares y la celebración de un juicio con jurado. Más allá de la compensación económica, la familia desea conocer el origen genético de Ava, especialmente por las potenciales repercusiones que esta información podría tener para su atención médica en el futuro.