Una investigación del diario The Washington Post ha desvelado que la cantidad de militares estadounidenses fallecidos en el conflicto con Irán es significativamente mayor a la reportada por el Pentágono. La información, basada en fuentes internas, subraya una discrepancia notable en las cifras oficiales y alimenta la controversia sobre la transparencia en un conflicto ya impopular entre la ciudadanía estadounidense.
El número de personal militar de Estados Unidos que ha perdido la vida en el enfrentamiento con Irán es superior al comunicado oficialmente por el Pentágono, según un informe exclusivo publicado este viernes por The Washington Post. El periódico estadounidense indica que se han registrado al menos 22 decesos entre los militares, cuatro más de los registrados en la base de datos pública del Pentágono, conocida como Sistema de Análisis de Bajas de Defensa (DCAS), de acuerdo con cinco funcionarios familiarizados con esta información consultados por el diario. Un sexto funcionario habría añadido un fallecimiento adicional a esta cuenta, elevando el total a 23 muertes desde el 28 de febrero pasado, fecha en que las fuerzas armadas estadounidenses e israelíes comenzaron las hostilidades.
Según el sistema DCAS del Pentágono, hasta este viernes se contabilizan 18 bajas militares estadounidenses, mientras que más de 820 efectivos han sufrido heridas en combate a lo largo de estos más de seis meses. La inconsistencia en las cifras y la falta de claridad al respecto han caracterizado el conflicto en Irán desde sus inicios, sumándose a la impopularidad de una intervención con la cual la opinión pública estadounidense parece cada vez más en desacuerdo, debido al incremento en el costo de los combustibles.
Paralelamente, las interrogantes acerca de la gestión del Secretario de Guerra, Pete Hegseth, han crecido en los últimos meses, al punto que el representante republicano Thomas Massie promovió esta semana una votación en la Cámara de Representantes para destituirlo, argumentando que infringió las disposiciones de la Resolución de Poderes de Guerra de 1973 al no obtener la autorización del Congreso. Aunque la votación estaba programada para este jueves, la determinación del presidente de la Cámara, el republicano Mike Johnson, de adelantar el receso pospone la sesión hasta después de las elecciones legislativas de medio mandato del 3 de noviembre.