Una grabación de audio, anexada a la investigación del fallecimiento de Isak Andic, fundador de Mango, sugiere que su hijo, Jonathan Andic, estaba al tanto de los tramos peligrosos y los desfiladeros de la ruta de Montserrat antes de la excursión fatal con su progenitor. Este elemento, parte de las pruebas examinadas por los Mossos d'Esquadra, podría ser crucial para determinar el grado de conocimiento de Jonathan sobre los riesgos del trayecto.
Un archivo sonoro, adjuntado a la investigación sobre el fallecimiento de Isak Andic, creador de Mango, parece indicar que su hijo, Jonathan Andic, estaba informado sobre los puntos de riesgo y los precipicios de la senda de Montserrat antes de recorrerla con su progenitor el día en que este perdió la vida al caer por un barranco. Según lo reportado por un medio, la especialista Maria Julia Lüderwaldt solicitó a una de sus asistentes, nombrada Johanna, que acompañara a Jonathan por el Camí de les Feixades, en Collbató, y le indicara específicamente los segmentos peligrosos del trayecto. En el mensaje de audio, Lüderwaldt habría recalcado en dos oportunidades que su colaboradora debía señalar a Jonathan los “puntos de riesgo” y la ubicación de los desfiladeros que habían identificado previamente. El contenido forma parte de las comunicaciones analizadas por los Mossos d'Esquadra dentro del proceso judicial.
La especialista y su asistente habían explorado el camino el primer día de diciembre de 2024. Seis días después, el siete de diciembre, Johanna realizó el mismo recorrido junto a Jonathan Andic siguiendo las instrucciones de Lüderwaldt. Una semana más tarde, el catorce de diciembre de 2024, Jonathan regresó al Camí de les Feixades acompañado de su padre, Isak Andic, quien falleció tras precipitarse durante la caminata. Los encargados de la investigación consideran que el audio podría ser significativo para establecer hasta qué punto Jonathan conocía de antemano los peligros de la ruta. Es, sin embargo, un componente dentro de una investigación judicial aún en curso y no constituye por sí mismo una prueba de culpabilidad penal.
La asistente declaró ante los Mossos que desconocía la razón por la que la terapeuta le había pedido mostrar específicamente los barrancos a Jonathan. También entregó su dispositivo móvil para que los investigadores revisaran las conversaciones vinculadas al caso. La defensa de Jonathan Andic niega que su cliente se hubiera interesado por una terapia extrema relacionada con precipicios y mantiene su postura frente a las sospechas surgidas durante la instrucción. Jonathan Andic continúa siendo investigado por el deceso de su padre. La causa incluye declaraciones, intercambios de información, datos de aparatos electrónicos y otras diligencias que aún están siendo evaluadas por la autoridad judicial.