El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, comunicó ante la Asamblea General de la ONU que su administración ha logrado establecer la frontera más segura en la historia del país. Aseguró que en los últimos seis meses no se ha permitido el ingreso a ningún inmigrante en situación irregular, atribuyendo este logro a las rigurosas medidas de control implementadas.
En su intervención del martes ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, el entonces presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, enfatizó que su gobierno había transformado la frontera del país en la más protegida de su existencia. Afirmó que, en el transcurso de los pasados seis meses, ni un solo inmigrante indocumentado había sido admitido.
“Durante el semestre anterior, ninguna persona en situación migratoria irregular ha sido admitida en los Estados Unidos”, declaró. Además, aseveró que antes de su llegada a la Casa Blanca, Estados Unidos poseía “la línea divisoria más arriesgada del planeta”, mientras que ahora, según sus palabras, goza de la “frontera más resguardada en la historia de los Estados Unidos”.
El líder político mantuvo que “nadie ingresa” a los Estados Unidos sin una debida invitación o permiso, y atribuyó estos resultados a las disposiciones puestas en marcha para fortalecer la vigilancia fronteriza. Trump también reconoció la labor de los oficiales responsables de ejecutar las políticas migratorias y argumentó que la gestión de la frontera es parte de las iniciativas de su gobierno para abordar los desafíos que, según él, recibió al tomar posesión.
Estas afirmaciones son parte de su alocución frente a la Asamblea General de la ONU, donde el exmandatario presentó la política de inmigración y el control de fronteras como uno de los logros más destacados de su mandato.