El presidente de Argentina, Javier Milei, emitió duras críticas contra la Organización de las Naciones Unidas durante su intervención en la Asamblea General. Cuestionó la efectividad del organismo, particularmente en relación con la disputa por las Islas Malvinas y su postura frente a Israel, calificándola de "inútil" y al servicio de una "casta de burócratas".
El presidente de Argentina, Javier Milei, arremetió con fuertes declaraciones contra las Naciones Unidas durante su alocución ante la Asamblea General, poniendo en tela de juicio el rol del organismo en temas como el conflicto por las Islas Malvinas y su posición respecto a Israel. "Se ha transformado en una entidad sin propósito, cuya única función es mantener a un grupo de... parásitos engreídos que se presentan como burócratas bien intencionados", declaró Milei al referirse al funcionamiento de la ONU. El jefe de Estado sostuvo que el organismo carece de la capacidad para hacer cumplir sus propias determinaciones y citó como ejemplo la demanda argentina sobre las Malvinas. "Una institución que se propuso salvaguardar la autonomía de sus miembros ignoró el asunto de las Malvinas. Las Malvinas representan para nosotros una causa nacional", enfatizó.
Asimismo, criticó la validez de las resoluciones de la organización cuando, según su punto de vista, una de las partes puede actuar en sentido opuesto durante décadas. Milei también dirigió sus objeciones hacia la postura de la ONU en relación con Israel. El líder argentino aseveró que aquellos que se erigen como defensores de los derechos humanos han apoyado, según su interpretación, a gobiernos que vulneran tales derechos.
"Han votado de manera sistemática en contra de Israel mientras guardan silencio ante el terrorismo islámico y el exterminio de cristianos en África", afirmó el mandatario. Sus declaraciones se suman al respaldo que su administración ha manifestado hacia Israel en diversos escenarios internacionales. El presidente argentino ha defendido públicamente a Israel y ha cuestionado en previas participaciones ante la ONU lo que considera un trato inequitativo hacia dicho país. En su discurso de 2024, por ejemplo, argumentó que el organismo había votado consistentemente contra Israel y criticó su respuesta frente al terrorismo.
La cuestión de las Islas Malvinas fue otro de los puntos cruciales en la intervención de Milei. El mandatario reiteró la demanda de soberanía argentina sobre el archipiélago, que permanece bajo administración británica y cuya soberanía es motivo de disputa entre ambos países. Este planteamiento surge semanas después de que el Gobierno argentino anunciara nuevas acciones relacionadas con el conflicto. El 4 de septiembre, Milei informó sobre el envío al Congreso de un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, además de la creación de un Consejo de Seguridad Nacional y otras medidas dirigidas contra empresas vinculadas con la exploración de hidrocarburos en las islas.
Entre estas disposiciones se incluye el incremento de las sanciones contra compañías que participen en actividades de explotación de recursos naturales en el área reclamada por Argentina. El Gobierno de Milei ha mantenido que estas operaciones británicas se llevan a cabo mientras la disputa de soberanía sigue abierta. El discurso de Milei se produjo, además, en un contexto de mayor tensión diplomática con el Reino Unido por las Malvinas. El primer ministro británico, Andy Burnham, había hecho referencia al desacuerdo durante su intervención ante la Asamblea General el día anterior. La intervención de este miércoles marca la tercera participación de Milei ante la Asamblea General de la ONU desde que asumió la Presidencia de Argentina. La reclamación por las Malvinas ha sido un tema recurrente en los discursos de los presidentes argentinos ante el organismo.