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Sáb, Nov

Bukele Niega Bombardeos en Haití y Defiende la Misión Militar Salvadoreña

Internacionales
El presidente Nayib Bukele de El Salvador ha refutado enérgicamente las acusaciones de una entidad de la diáspora haitiana que denunciaba supuestos ataques aéreos contra civiles en Haití por parte de fuerzas salvadoreñas. El mandatario aclaró que sus tropas no poseen el armamento necesario para tales operaciones y que su despliegue en la nación caribeña inició posterior a las denuncias, sin haber ejecutado aún misiones de combate.

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, desestimó las acusaciones de una organización haitiana en el extranjero que señalaba presuntos ataques contra la población civil en Haití. Afirmó que las fuerzas salvadoreñas destacadas en ese territorio carecen del equipo necesario para llevar a cabo bombardeos.

La respuesta del líder salvadoreño surgió después de que la Asociación de las Naciones Unidas en Haití (UNA Haití) pidiera la interrupción de las supuestas ofensivas y solicitara a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) investigar las denuncias sobre fallecimientos de civiles cerca de Puerto Príncipe. Esta organización, que no está afiliada a la ONU, alegó que desde el 22 de octubre, las tropas de El Salvador habían atacado zonas residenciales de Haití y la localidad de Canaán con operaciones aéreas, helicópteros armados y artillería pesada. Su fundador, Harvey Dupiton, declaró que las familias en las áreas afectadas vivían con temor debido a las acciones militares.

Frente a estas imputaciones, Bukele respondió el sábado 31 de octubre: “¿Bombas? Nuestra misión ni siquiera dispone de bombas”. El jefe de Estado también explicó que los helicópteros enviados por su nación arribaron a suelo haitiano el 29 de octubre, después de que las acusaciones ya se hubieran difundido, y sostuvo que hasta ese momento no habían llevado a cabo ninguna operación. “Hasta la fecha, no han realizado ni una sola misión”, aseveró el presidente salvadoreño, quien además acusó a ciertas organizaciones no gubernamentales de difundir información incorrecta y de influir en entidades internacionales. También las calificó como grupos de presión que, según su perspectiva, actúan en beneficio de estructuras delictivas.

El contingente salvadoreño excede los 2,000 efectivos y su propósito fundamental es localizar a cuatro militares desaparecidos desde el 18 de octubre, cuando fueron emboscados por agrupaciones criminales en las proximidades de Croix-des-Bouquets. Los uniformados estaban ejecutando labores encomendadas a la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), apoyada por la ONU. Desde el ataque no se dispone de datos confirmados sobre el paradero ni el estado de salud de los cuatro militares. El Gobierno salvadoreño sostiene que la operación se efectúa en coordinación con el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, y que busca encontrar a sus compatriotas y confrontar a las bandas armadas que controlan vastos sectores de Haití.