Los mercados financieros globales mostraron una reacción positiva este miércoles, con incrementos en las cotizaciones de futuros de Wall Street y en los índices bursátiles europeos, luego de la victoria del Partido Demócrata en el Congreso de Estados Unidos. Este resultado se percibe como un factor que impondrá más límites a la agenda del presidente Donald Trump y podría disminuir la incertidumbre económica. La tendencia alcista también se reflejó en el mercado de divisas y bonos.
Los mercados financieros globales reaccionaron con incrementos este miércoles, después de que el Partido Demócrata asegurara la mayoría en el Congreso de Estados Unidos. Este desenlace se interpreta como un factor que podría restringir la influencia del presidente Donald Trump y aportar mayor claridad sobre la dirección económica del país. Los contratos a futuro del S&P 500 registraron un crecimiento del 1,1 %, recuperándose de las pérdidas iniciales de la jornada. De manera similar, los futuros del Nasdaq 100 subieron un 1 %, mientras que los del Dow Jones aumentaron un 1,5 %.
En el continente europeo, el índice Stoxx Europe 600 experimentó un avance del 1,4 %, y el indicador MSCI World, que concentra acciones de diversos mercados internacionales, mostró un incremento del 0,2 %. Esta misma respuesta se observó en el mercado de divisas y de deuda. El valor del dólar disminuyó frente a las principales monedas, proyectándose su mayor caída desde septiembre, en tanto que el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años se redujo en tres puntos básicos, situándose en el 4,93 %.
Estos cambios ocurren luego de que los demócratas obtuvieran el control de ambas cámaras legislativas, logrando victorias en distritos tradicionalmente republicanos. El resultado representa un desafío para Trump, quien enfrentará mayores dificultades para impulsar su agenda legislativa durante los próximos dos años. El mandatario expresó su disposición a colaborar con la oposición, indicando que podría trabajar con una Cámara de Representantes y un Senado bajo control demócrata, “si los demócratas quieren trabajar conmigo”.
Los inversionistas consideran que el nuevo balance de poder podría contener las propuestas de aumento del gasto público y mitigar las preocupaciones relacionadas con el endeudamiento del Gobierno estadounidense. Adicionalmente, la reducción en los rendimientos de los bonos beneficia las perspectivas de las acciones, en particular aquellas de sectores sensibles a las tasas de interés. “La combinación de una amplia mayoría demócrata en el Congreso y la declaración del presidente Trump sobre su disposición a cooperar con la oposición debería servir como contención a políticas extremas y reducir las primas de riesgo”, comentó George Saravelos, director global de estrategia cambiaria en Deutsche Bank AG.
Comportamiento de los principales mercados
Según la información de mercado recopilada por Bloomberg a las 6:19 de la mañana, hora de Nueva York, los indicadores clave mostraron los siguientes movimientos:
Acciones
- Futuros del S&P 500: subieron un 1,1 %.
- Futuros del Nasdaq 100: avanzaron un 1 %.
- Futuros del Dow Jones: ganaron un 1,5 %.
- Stoxx Europe 600: aumentó un 1,4 %.
- MSCI World: subió un 0,2 %.
Divisas
- Índice Bloomberg Dollar Spot: cayó un 0,4 %.
- Euro: avanzó un 0,4 %, hasta US$1,1243.
- Libra esterlina: subió un 0,4 %, hasta US$1,3473.
- Yen japonés: se mantuvo prácticamente sin cambios, en 158,54 por dólar.
Criptomonedas
- Bitcoin: aumentó un 0,9 %, hasta US$78.537,59.
- Ether: avanzó un 1,6 %, hasta US$2.330,51.
Bonos
- Bonos del Tesoro estadounidense a 10 años: el rendimiento bajó tres puntos básicos, hasta el 4,93 %.
- Bonos alemanes a 10 años: se mantuvo en el 3,32 %.
- Bonos británicos a 10 años: el rendimiento descendió cuatro puntos básicos, hasta el 5,22 %.
Materias primas
- Petróleo West Texas Intermediate (WTI): bajó un 0,8 %, hasta US$95,32 por barril.
- Oro al contado: subió un 2,9 %, hasta US$4.042,98 por onza.
Estos movimientos reflejan la reacción inicial de los inversionistas ante el nuevo panorama político en Estados Unidos, cuyos efectos sobre las políticas fiscales, comerciales y económicas dependerán de las decisiones que tomen la Casa Blanca y el Congreso.