El Gobierno dominicano ha promulgado un Código de Ética para la Inteligencia Artificial en el ámbito de los servicios públicos, posicionándose como pionero regional. Esta nueva regulación, fruto de un proceso colaborativo, busca garantizar la implementación responsable, segura e inclusiva de tecnologías avanzadas. El marco normativo subraya la importancia de la transparencia, la protección de derechos y la supervisión en el uso de la IA por parte del Estado.
Mediante el decreto 787-26, la administración gubernamental de la República Dominicana ha oficializado el Código de Ética de la Inteligencia Artificial, aplicable a todos los Servicios Públicos nacionales. Este innovador instrumento convierte al Estado dominicano en un referente a nivel regional en cuanto a la adopción responsable, segura, inclusiva y transparente de las tecnologías emergentes. La regulación, diseñada a través de un riguroso proceso participativo que involucró a diversos sectores y fue liderado por la Oficina Gubernamental de Tecnologías de la Información y Comunicación (OGTIC) y la Dirección General de Ética e Integridad Gubernamental (DIGEIG), contó con el apoyo técnico de la Alianza para el Gobierno Abierto (OGP) y se alinea con los criterios establecidos por la UNESCO y la OCDE.
Bases reguladoras y medidas de protección significativas
El reciente Código de Ética establece disposiciones de acatamiento obligatorio para todas las entidades de la administración pública, tanto centralizada como descentralizada. Entre sus estipulaciones más relevantes se incluyen:
1. Evaluaciones de Impacto Ético y de Derechos (EIED): Cualquier sistema de inteligencia artificial catalogado como de alto impacto —es decir, aquel que pueda influir en el acceso a derechos, beneficios sociales o facultades sancionadoras— deberá someterse a una evaluación exhaustiva y obtener la aprobación del organismo supervisor antes de su implementación.
2. Claridad algorítmica y potestad de revisión: Los ciudadanos tendrán el derecho a ser informados de manera comprensible cuando un procedimiento o una determinación administrativa se haya basado en inteligencia artificial. Asimismo, se disponen canales accesibles para solicitar explicaciones claras y activar procedimientos de revisión llevados a cabo por personas.
3. Usos categóricamente prohibidos: La normativa resguarda los derechos de los ciudadanos al vetar absolutamente el establecimiento de puntuaciones o clasificaciones sociales generalizadas, la identificación biométrica masiva en espacios públicos sin una orden judicial, la elaboración de perfiles criminales predictivos basados en prejuicios territoriales o socioeconómicos, la automatización de sentencias penales y el desarrollo de armamento autónomo.
4. Defensa incrementada para menores: Se instaura una presunción reforzada de peligro ante cualquier sistema automatizado dirigido a niños, niñas y adolescentes, prohibiendo de forma contundente el uso de IA que genere o difunda material perjudicial, abusivo o discriminatorio contra este segmento de la población.
5. Control digital y requisitos de contratación: Las instituciones públicas exigirán a sus proveedores garantías de rastreabilidad, ciberseguridad y el control soberano sobre los datos de los dominicanos, evitando la adquisición de sistemas de "caja negra" que no puedan ser fiscalizados por el Estado.
Administración, supervisión y periodos de ajuste
El decreto contempla la formación del Consejo Nacional de Ética de la Inteligencia Artificial, un organismo de consulta y coordinación integrado por entidades estatales clave y representantes no gubernamentales del Foro Multiactor de Gobierno Abierto, asegurando así la fiscalización social continua y la participación de la academia y la sociedad civil. Por último, la normativa concede un periodo transitorio de 180 días calendario para que las entidades públicas adapten sus procesos internos, registren los sistemas tecnológicos operativos, designen a los funcionarios responsables e implementen las medidas necesarias para cumplir efectivamente con este compromiso trascendental hacia una transformación digital ética.