El presidente Luis Abinader ha reiterado su compromiso con el robustecimiento de la Unidad Antifraude de la Contraloría General de la República. Esta iniciativa busca intensificar la supervisión, la transparencia y la prevención de irregularidades en la administración de los recursos estatales. Durante una reciente visita, el mandatario conoció la nueva estructura de la unidad, diseñada para optimizar sus capacidades de detección e investigación.
El presidente Luis Abinader ratificó su apoyo al robustecimiento de la Unidad Antifraude, parte de la Contraloría General de la República (CGR). Esta acción se inscribe dentro de los esfuerzos para potenciar los controles, la claridad y la prevención de manejos indebidos de los bienes públicos. En una visita a la Contraloría, el jefe de Estado fue informado sobre la flamante configuración organizativa de la Unidad Antifraude, pensada para incrementar sus aptitudes en la prevención, descubrimiento e indagación de posibles anomalías en el sector público.
Mientras recorría las instalaciones, Abinader escuchó una exposición sobre la trayectoria de esta sección, los logros alcanzados desde su instauración y las nuevas herramientas puestas en marcha en áreas como el estudio de datos, la administración de riesgos, el seguimiento, la investigación y la colaboración entre entidades.
El contralor general de la República, Geraldo Espinosa, detalló que la reciente organización tiene como fin vigorizar la capacidad operativa de la Unidad Antifraude y posibilitar una mayor coordinación en los procesos de indagación. Espinosa atribuyó los progresos obtenidos al respaldo del presidente Abinader y subrayó que la consolidación institucional es parte de las propuestas centradas en fomentar la transparencia y el correcto manejo de los fondos estatales.
El funcionario señaló que la Unidad dispone de un equipo multidisciplinario compuesto por especialistas en investigación, juristas, contadores y otros profesionales, lo que ha permitido llevar a cabo procesos con mayor rigurosidad técnica. Además, indicó que la aprobación de la estructura organizativa marca una nueva fase para la dependencia, cuyo proceso de solidificación comenzó en 2021.
Según lo expresado por las autoridades, la reestructuración responde a la exigencia de establecer un modelo más especializado para la identificación temprana de riesgos, el análisis de quejas, las investigaciones administrativas, el uso de información y la coordinación con las instituciones pertinentes. Durante la presentación también se mostraron los resultados logrados por la Unidad Antifraude, incluyendo denuncias tramitadas, investigaciones efectuadas, informes enviados a las autoridades, medidas preventivas ejecutadas e iniciativas para reforzar los controles internos.
En el acto, acompañaron al presidente Abinader la directora de Ética e Integridad Gubernamental (Digeig), Milagros Ortiz Bosch; el director de Contrataciones Públicas, Carlos Pimentel, y el responsable de la Unidad Antifraude, Leónidas Radhamés Peña.
El Gobierno comunicó que continuará apoyando el fortalecimiento de la Contraloría General de la República y los dispositivos de control orientados a asegurar el uso apropiado de los recursos públicos.