La tecnología Vehicle to Load (V2L), que permite a los coches eléctricos y algunos híbridos enchufables funcionar como fuentes de energía, ha demostrado ser sorprendentemente útil en situaciones de emergencia. Aunque inicialmente se percibía con poca aplicación práctica en demostraciones, recientes inundaciones en China han puesto de manifiesto su valor incalculable, convirtiendo a estos vehículos en baterías rodantes capaces de mantener la comunicación en momentos críticos.
Se ha observado que la tecnología V2L (Vehicle to Load), presente en muchos coches eléctricos y algunos híbridos enchufables, permite utilizar la batería del vehículo como un almacén de energía para cargar dispositivos externos. En presentaciones de automóviles, esta funcionalidad se ha ilustrado con ejemplos como la conexión de cafeteras, bicicletas eléctricas o sistemas de iluminación. Sin embargo, su utilidad práctica en escenarios cotidianos, como preparar café en la carretera o recargar una bicicleta eléctrica con la autonomía del coche, a menudo se ha cuestionado.
No obstante, la situación ha cambiado, especialmente en China, donde se ha revelado el verdadero potencial de esta tecnología. Un apagón generalizado en España el año pasado ya ofreció una visión limitada de su utilidad, permitiendo a los propietarios de coches eléctricos mantener la nevera, calentar comida y cargar sus teléfonos móviles. Esta experiencia, aunque breve, destacó las ventajas adicionales de poseer un vehículo eléctrico.
Más recientemente, las históricas inundaciones en la región china de Guangxi, causadas por el tifón Mesaak, han demostrado la importancia crítica de los coches eléctricos como "baterías rodantes" salvadoras. En medio de la emergencia, con muchas personas varadas, los vehículos NEV (categoría que incluye híbridos enchufables y eléctricos en China) se han convertido en una oportunidad fundamental para que la gente se mantenga en contacto con sus familiares y los servicios de emergencia.
Medios locales como Southern Metropolis Daily y Shanghai Daily han publicado imágenes en Weibo mostrando a multitudes reunidas alrededor de coches, ya que un solo vehículo con tecnología V2L puede cargar decenas de teléfonos móviles o baterías portátiles. Esto se logra conectando una regleta de múltiples entradas a la toma de corriente alterna del vehículo, lo que permite cargar una gran cantidad de dispositivos simultáneamente en una situación de riesgo.
Es importante señalar, como explican en CarNewsChina, que multiplicar la salida de energía conectando varias regletas puede no ser la práctica más segura y podría dañar tanto las regletas como los dispositivos. Además, mientras que en Europa la carga bidireccional en muchos coches suele estar limitada a unos 3,6 kW, en China esta limitación es una rareza, presente solo en los modelos de gama más baja. La mayoría de los coches chinos ofrecen capacidades de carga mucho mayores para alimentar otros dispositivos. Incluso se menciona una pick-up de Geely, la Riddara RD6, capaz de cargar hasta 36 kW, diseñada para transportar un dron.