La senadora paraguaya Celeste Amarilla anunció el restablecimiento de su perfil de Instagram, previamente inaccesible según ella por un hackeo. Esta recuperación ocurre luego de una gran polémica global generada por sus comentarios ofensivos dirigidos al futbolista francés Kylian Mbappé, lo que provocó fuertes críticas y rechazo por parte de múltiples entidades y figuras internacionales.
La legisladora de Paraguay, Celeste Amarilla, comunicó este viernes que ya cuenta nuevamente con acceso a su perfil de Instagram, el cual, según sus palabras, había sido comprometido. Esto sucede después de la controversia a nivel mundial que se desató por los comentarios despectivos y discriminatorios que publicó en contra del deportista francés Kylian Mbappé.
“Mi Instagram está de vuelta. Díganles a los franceses que pueden seguir con sus quejas”, escribió Amarilla en su cuenta de X, haciendo referencia a las críticas que recibió por sus publicaciones.
La representante del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), de oposición, se vio envuelta en un escándalo tras difundir mensajes dirigidos al delantero del Real Madrid, a quien se refirió como “camerunés colonizado” y “arrogante”. Sus palabras fueron condenadas por diversas organizaciones internacionales, autoridades deportivas y personalidades políticas, incluyendo la ONU, la Federación Francesa de Fútbol y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, quienes catalogaron los comentarios como actos de racismo.
La polémica surgió después de la eliminación de Paraguay frente a Francia en los octavos de final de la Copa del Mundo, encuentro que se definió por un gol de penal anotado por Mbappé. Amarilla cuestionó la actitud del futbolista durante el partido y lo acusó de comportarse de forma “prepotente”.
Mbappé respondió calificando a la parlamentaria de “mujer despreciable e indigna de su función”, declaraciones por las cuales Amarilla exigió una disculpa pública y afirmó que está considerando posibles acciones legales.
Las expresiones de la senadora también fueron repudiadas por el Gobierno y el Senado de Paraguay, que emitieron una resolución desvinculándose de sus comentarios y expresando su “rechazo absoluto” a cualquier manifestación de racismo y discriminación.