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Vie, Jul

Contaminación por Bacterias en Centros de Datos: Una Amenaza para la Salud Pública y el Medio Ambiente

Tecnologia
Los centros de datos, ya impopulares por su impacto ambiental y consumo energético, enfrentan una nueva controversia. En Cheyenne, Wyoming, se ha prohibido a estas instalaciones verter residuos al alcantarillado público tras detectar una bacteria peligrosa en aguas residuales de un contratista de Meta. Este incidente subraya las preocupaciones sobre la contaminación del agua y la salud pública, añadiendo más presión a la ya negativa percepción de la inteligencia artificial y su infraestructura.

La inteligencia artificial genera una considerable impopularidad entre los ciudadanos estadounidenses, quienes mayoritariamente anticipan un impacto negativo en la sociedad. Un elemento específico que ha provocado un rechazo significativo es el de los centros de datos, y los motivos son sólidos: contribuyen a la contaminación del aire, elevan el costo de la electricidad y, ahora, también están contaminando el agua con bacterias potencialmente letales.

Según informes de Futurism, las autoridades de Cheyenne, Wyoming, han impuesto una prohibición a todos los centros de datos para que no viertan ningún tipo de residuo en la red de agua potable. Esta medida se tomó después de que Goat Systems LLC, un contratista de Meta involucrado en la construcción de un nuevo centro de datos, vertiera aguas contaminadas con Cupriavidus gilardii al alcantarillado público. Esta bacteria, poco común y muy peligrosa, representa un riesgo particular para personas inmunodeprimidas.

La detección de la bacteria fue casual, ocurrida durante pruebas rutinarias de contaminación fecal, no como parte de un monitoreo específico de la calidad del agua de este centro de datos. Frank Strong, responsable de la división de ingeniería del organismo de aguas de Cheyenne, explicó a Wyoming News que "no es algo que analicemos normalmente". El rastro de la contaminación condujo al centro de datos que Meta está construyendo en la ciudad, aunque Strong admitió que el origen exacto del patógeno dentro de las instalaciones aún no se ha determinado.

Tras identificar el origen, las autoridades clausuraron las instalaciones y detuvieron el vertido de inmediato. Además, se están revocando los permisos para que otros centros de datos puedan realizar el proceso conocido como "fill and flush", que implica llenar sus sistemas de refrigeración con agua y luego purgarla antes de la puesta en marcha, lo cual ahora estará prohibido.

Cupriavidus gilardii es una bacteria ambiental que se encuentra naturalmente en el suelo. Un estudio publicado en marzo de este año la describe como un patógeno oportunista que rara vez infecta a humanos, pero que, en caso de hacerlo, puede ser mortal. Hasta la fecha, se han reportado siete fallecimientos causados por Cupriavidus gilardii, y hasta el momento, no se ha registrado ninguno relacionado con el vertido de este centro de datos en particular.

En un comunicado público, un portavoz de Meta aclaró que la bacteria se encontró en las aguas residuales, no en el agua potable pública, y afirmó que la compañía "dejó de verter inmediatamente aguas residuales industriales y comenzó a transportarlas fuera de las instalaciones". No obstante, el sistema de alcantarillado donde se detectó la bacteria conduce a una planta de tratamiento de aguas residuales que posteriormente se reutilizan en espacios públicos como parques, lo que motivó la prohibición por parte de las autoridades. Es evidente que la popularidad de los centros de datos en Estados Unidos no muestra signos de mejora a corto plazo.