Una ciudadana ha denunciado un alarmante aumento en su factura eléctrica, que pasó de un promedio de RD$1,500 a RD$10,000, después de negarse a un supuesto chantaje por parte de un individuo que se identificó como técnico de Edeeste. El presunto técnico le exigía RD$10,000 para no reportar una supuesta manipulación en su contador. La afectada decidió hacer pública su situación, exponiendo la presión recibida y la posterior escalada en el costo de su servicio eléctrico.
Una consumidora ha hecho pública una situación de extorsión que, según su relato, sufrió a manos de un supuesto empleado de la empresa Edeeste. Este individuo le solicitó la cantidad de RD$10,000 con la finalidad de evitar reportar a la compañía una presunta alteración en su medidor de consumo.
La joven explicó mediante sus plataformas digitales que su recibo mensual de electricidad usualmente oscila entre RD$1,300 y RD$2,000, y que siempre lo ha liquidado puntualmente. Cuando recibió la llamada del técnico, quien se mostró muy insistente, ella le pidió que procediera con el reporte, ya que estaba completamente segura de no haber incurrido en ninguna acción ilícita. La usuaria afirmó que, al no ceder a la petición, el importe de su recibo del mes siguiente se disparó a RD$10,000 pesos: “El recibo me llegó con un valor cinco veces mayor“, declaró.
Según su explicación, el contrato del servicio está registrado a nombre de su hermana, quien reside con ella. El supuesto técnico le envió un mensaje por WhatsApp para verificar su presencia en el complejo residencial, a lo cual ella respondió negativamente. Posteriormente, el hombre configuró la conversación para que los “mensajes temporales” se activaran, lo que generó alerta en la denunciante.
Conforme a la queja, el supuesto técnico mantuvo una actitud insistente e incluso realizó videollamadas a través de la misma aplicación de mensajería, a las que la usuaria respondió debido al acoso. “Mira, es necesario que vengas porque debo elaborar un informe sobre tu medidor, ya que está manipulado y, sinceramente, no deseo reportarlo. Te aplicarán una multa muy costosa y tengo que sustituir ese medidor; debes acercarte a mí de modo que mi supervisor no me vea”, le solicitó el individuo.
El presunto técnico le presentó dos alternativas: una era dejar el medidor “manipulado y soldarlo” para que ningún otro técnico pudiera retirarlo. La segunda sugerencia consistía en cambiar el medidor y abstenerse de hacer el reporte. A lo cual la usuaria le comunicó que no participaría en negociaciones y que su única obligación era con la compañía distribuidora de energía. “Si existe una manipulación de mi parte, genera el reporte y que Edeeste se encargue de la situación conmigo”.
Al mes siguiente, la factura ascendió a RD$10,000, motivo por el cual decidió abonarla y presentar una reclamación. En respuesta, la empresa comunicó que: “Su requerimiento es improcedente y el monto se elevó a RD$16,556.97“. “No aumentó RD$500 O RD$1000, no, señores, el incremento fue de RD$6,000″, manifestó la joven con evidente frustración. Estimo que en un mes pagaré más por la electricidad que por el alquiler. Al final, nadie toma medidas„.