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Mar, Jul

Mpox en República Dominicana: Guía Completa sobre la Enfermedad

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La mpox, antes conocida como viruela del mono, es una enfermedad viral que puede transmitirse entre animales y humanos, así como entre personas. Recientemente, se confirmaron dos casos en la República Dominicana, lo que ha impulsado la activación de protocolos de vigilancia. Este artículo profundiza en qué es la mpox, cómo se propaga, sus síntomas, gravedad, diagnóstico, tratamiento, prevención y la situación actual en el país.

La mpox, también conocida como viruela símica, es una infección de origen viral que la Organización Mundial de la Salud (OMS) denomina actualmente mpox. Se trata de una enfermedad zoonótica, lo que implica que puede pasar de los animales a las personas y también entre individuos. Es causada por el virus de la viruela símica (Monkeypox virus), que pertenece a la misma familia del patógeno que originaba la viruela humana, aunque sus efectos suelen ser menos severos. Es importante recalcar que la denominación correcta es viruela símica o mpox, no “viruela sísmica”. Recientemente, las autoridades de salud de la República Dominicana confirmaron la presencia de dos enfermos de mpox en una estación de policía en San Cristóbal, lo que activó los sistemas de control epidemiológico, el rastreo de individuos con quienes tuvieron contacto y el aislamiento de los afectados para impedir nuevas transmisiones.

¿Qué es la mpox?

La mpox es una condición infecciosa provocada por un virus del género Orthopoxvirus. Fue identificada por primera vez en 1958 en simios utilizados para estudios, aunque su principal fuente de contagio son pequeños mamíferos, especialmente roedores salvajes. El primer caso en humanos se detectó en 1970 en la República Democrática del Congo. Durante varias décadas, la enfermedad se mantuvo principalmente en naciones de África central y occidental. No obstante, en 2022 se produjo una expansión global que llevó a la OMS a declarar una emergencia de salud pública debido a su rápida diseminación en decenas de países.

¿Cómo se transmite?

El virus puede diseminarse de diversas formas:

  • A través del contacto directo con las heridas o ampollas de un individuo infectado.
  • Mediante fluidos corporales.
  • Por contacto cercano y prolongado cara a cara a través de secreciones respiratorias.
  • Por contacto con ropa, sábanas, toallas u objetos contaminados.
  • A través del contacto íntimo durante las relaciones sexuales.
  • De una madre embarazada a su feto.

La enfermedad no se propaga con la misma facilidad que virus respiratorios como la gripe o la COVID-19, ya que generalmente requiere un contacto físico cercano y sostenido.

Síntomas

Los síntomas suelen manifestarse entre 5 y 21 días después de la exposición al virus. Entre los más comunes se encuentran:

  • Fiebre.
  • Dolor de cabeza intenso.
  • Dolores musculares.
  • Dolor de espalda.
  • Inflamación de los ganglios linfáticos.
  • Escalofríos.
  • Cansancio extremo.

Posteriormente, aparece una erupción cutánea distintiva que progresa en varias fases:

  • Manchas.
  • Protuberancias.
  • Ampollas llenas de líquido.
  • Pústulas.
  • Costras que finalmente se desprenden.

Las lesiones pueden aparecer en la cara, manos, pies, boca, genitales y zona anal.

¿Es una enfermedad grave?

En la mayoría de los casos, la afección es leve y se resuelve por sí misma en un período de dos a cuatro semanas. Sin embargo, algunas personas pueden desarrollar complicaciones, especialmente:

  • Niños pequeños.
  • Mujeres embarazadas.
  • Personas con sistemas inmunológicos debilitados.
  • Pacientes con enfermedades crónicas.

Entre las posibles complicaciones se incluyen infecciones bacterianas de la piel, neumonía, inflamación del cerebro (encefalitis) y problemas oculares.

Diagnóstico

El diagnóstico se confirma mediante pruebas de laboratorio, principalmente una PCR, que analiza muestras tomadas de las lesiones de la piel.

Tratamiento

Actualmente no existe una terapia específica para todos los casos de mpox. La atención médica se concentra en:

  • Aliviar los síntomas.
  • Mantener una hidratación adecuada.
  • Controlar el dolor y la fiebre.
  • Prevenir infecciones secundarias.

En pacientes con alto riesgo de complicaciones, se pueden emplear antivirales específicos cuando estén disponibles.

¿Existe una vacuna?

Sí. Existen vacunas creadas originalmente contra la viruela humana que también brindan protección contra la mpox. En muchos países, se administran principalmente a personas con un alto riesgo de exposición y a contactos cercanos de casos confirmados.

Prevención

Las principales medidas para evitar el contagio incluyen:

  • Evitar el contacto físico con personas que presenten lesiones sospechosas.
  • No compartir ropa, toallas ni ropa de cama con personas infectadas.
  • Lavarse las manos con frecuencia.
  • Utilizar equipos de protección cuando se asiste a pacientes.
  • Seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias.

Situación en República Dominicana

La confirmación de dos casos de mpox en un destacamento policial de San Cristóbal ha llevado a las autoridades de salud a reforzar la vigilancia epidemiológica y el seguimiento de los contactos cercanos de los pacientes.