El médico y comunicador Humberto Salazar ha expresado su preocupación de que la República Dominicana enfrente un "gran bochorno" debido a las afirmaciones de José Ernesto Fadul sobre curas milagrosas. Salazar ha puesto en duda la base científica de estos tratamientos y ha cuestionado la veracidad de algunas de las credenciales académicas de Fadul, especialmente su presentación como cirujano especialista, lo que ha generado un debate público sobre la validación de sus declaraciones y títulos profesionales.
El doctor Humberto Salazar declaró este jueves que la nación dominicana "sufrirá un gran bochorno" por las aseveraciones de José Ernesto Fadul acerca de presuntas soluciones para diversas enfermedades, afirmando que estas carecen de sustento científico y poniendo en tela de juicio la autenticidad de parte de sus diplomas universitarios. Salazar también criticó la manera en que Fadul se presenta públicamente como médico y cirujano.
Indicó que, según la información proporcionada por la Universidad de Zaragoza, el individuo investigado obtuvo un título de licenciado en Medicina y Cirugía, lo cual, explicó, no equivale a ser un especialista en cirugía. Precisó que la cirugía representa una especialidad médica que demanda, como mínimo, un lustro de residencia hospitalaria adicional a la carrera de medicina y que en España el diploma de "Licenciado en Medicina y Cirugía" es el que reciben los egresados universitarios, sin que esto los convierta automáticamente en cirujanos especialistas.
El galeno afirmó haber visto el programa de investigación presentado por la periodista Nuria Piera y, tras examinar la documentación expuesta, concluyó que "el país va a experimentar un gran bochorno cuando esto finalice". Durante su intervención, Salazar comenzó refiriéndose a las declaraciones de Fadul sobre el autismo y sostuvo que esta condición "no puede tener cura" porque no constituye una enfermedad única, sino un espectro que agrupa diversos trastornos con manifestaciones y grados de afectación diferentes.
Explicó durante una participación en el programa Una Nueva Mañana, que, cuando estudió medicina, esas condiciones se clasificaban de forma independiente y posteriormente fueron agrupadas bajo el concepto de espectro autista. Por esa razón, afirmó que no existe una cura general, sino tratamientos personalizados a las necesidades y manifestaciones de cada paciente. Asimismo, defendió el método científico como el único mecanismo válido para convalidar descubrimientos médicos y recordó que cualquier investigación debe cumplir con fases de observación, formulación de hipótesis, experimentación, recolección y análisis de datos y, finalmente, la obtención de conclusiones.
En ese sentido, sostuvo que la propia documentación presentada por autoridades estadounidenses calificó como "reportes anecdóticos" la información entregada sobre los supuestos tratamientos promovidos por Fadul, al considerar que no existe un solo estudio científico que respalde sus afirmaciones. Agregó que, según ese mismo documento, se sugirió realizar investigaciones formales para demostrar la eficacia de los tratamientos, pero aseguró que hasta el momento no se ha presentado evidencia científica que permita validar esas afirmaciones.
Salazar también cuestionó las aseveraciones de Fadul de que posee tratamientos para personas con cáncer metastásico y para enfermedades neurodegenerativas como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), además de recordar que previamente aseguró contar con una cura para el VIH. "Eso es lo que ustedes están debatiendo dominicanos", expresó, tras señalar que, si realmente existiera evidencia científica de esos resultados, el investigador ya habría presentado sus estudios en congresos internacionales y sería candidato incluso a un Premio Nobel de Medicina.
Explicó que así funciona la investigación médica moderna: los estudios primero son presentados ante especialistas de la misma área, sometidos a revisión por pares y posteriormente publicados si resisten el escrutinio científico, no mediante declaraciones en redes sociales o medios de comunicación. En otra parte de su intervención, Salazar puso en duda tres de las credenciales académicas atribuidas a Fadul.
Indicó que la Universidad de Zaragoza certificó que este ingresó a esa institución en 1969, concluyó la carrera en 1979 y recibió el título de licenciado en Medicina y Cirugía en 1980. Sin embargo, afirmó que Fadul exhibe un supuesto doctorado en Medicina fechado en 1976, tres años antes de concluir la carrera universitaria, lo que calificó como imposible desde el punto de vista académico. "Usted no puede ser doctor antes de ser licenciado", sostuvo, al explicar que un doctorado exige haber terminado previamente la carrera y desarrollar una investigación original defendida ante un jurado universitario.
El galeno también cuestionó un supuesto título de especialista en Medicina Interna fechado en 1981. Explicó que esa especialidad no se obtiene únicamente en una universidad, sino mediante una residencia médica desarrollada en un hospital docente, por lo que preguntó públicamente en qué centro hospitalario habría realizado dicha formación. "No tenemos un Premio Nobel de Medicina en la República Dominicana. Ese señor, como decía mi mamá, está divagando", expresó al insistir en que se están discutiendo afirmaciones extraordinarias sin pruebas científicas que las respalden.
Finalmente, Salazar consideró apropiada la decisión del Ministerio de Salud Pública de solicitar la validación de las credenciales académicas de Fadul, aunque sostuvo que esa verificación debió realizarse mucho antes de que surgiera la controversia pública. A su juicio, la revisión de esos documentos no debió producirse únicamente después de los enfrentamientos verbales entre Fadul, la vicepresidenta Raquel Peña y el ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, sino desde el momento en que las certificaciones fueron depositadas ante las autoridades correspondientes.