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Mar, Sep

Aumenta la preocupación por el fallecimiento de agricultores dominicanos presuntamente a manos de ciudadanos haitianos

Nacionales
La República Dominicana enfrenta una creciente inquietud debido a una serie de incidentes violentos que han resultado en la muerte de agricultores, presuntamente involucrando a trabajadores haitianos. Estos hechos han generado alarma en el sector agrícola, que depende en gran medida de esta mano de obra. Las autoridades investigan los crímenes, buscando esclarecer los motivos y llevar a los responsables ante la justicia, mientras la sociedad demanda mayor seguridad.

En la República Dominicana, la fuerza laboral haitiana es fundamental para la producción agrícola, pero en los últimos años, esta relación se ha visto afectada por reportes de homicidios y agresiones contra familias dominicanas. Recientemente, José Castillo Bellos fue la víctima en la provincia Espaillat. En mayo, se presume que el exregidor de Dajabón, Elido María Zapata Gómez, también perdió la vida a manos de tres individuos haitianos. Otros casos incluyen la masacre en Aminilla, donde cuatro hombres fueron asesinados y uno resultó herido, así como el de Chire De la Rosa en San Cristóbal, entre otras víctimas.

José Castillo Bellos, de 63 años, fue encontrado sin vida en su propiedad, ubicada en la sección Mosquita, paraje Puerto Grande, presentando múltiples heridas de arma blanca. Los familiares del fallecido señalaron como principal sospechoso a un ciudadano de nacionalidad haitiana, quien supuestamente siguió a Castillo Bellos después de que este recibiera dinero por la venta de un cargamento de aguacates. Según la versión de los parientes, el sospechoso huyó después del suceso. Las autoridades están investigando los pormenores del crimen y trabajando para localizar al señalado.

Por otro lado, Elido María Zapata Gómez también falleció el 18 de mayo de este año, en un incidente similar ocurrido en el municipio Loma de Cabrera. Según la información preliminar proporcionada por la Policía Nacional, el suceso ocurrió cuando la víctima se dirigió a una finca de la zona con el propósito de efectuar pagos por trabajos agrícolas a varios empleados. En circunstancias que aún se están investigando, el agricultor habría sido agredido físicamente por los detenidos y otras personas no identificadas, sufriendo heridas que posteriormente le causaron la muerte. Los individuos arrestados fueron identificados como David Pierre, Jarinson Pierre y Masu Pierre, todos ellos de nacionalidad haitiana.

En septiembre de 2023, se perpetró un cuádruple homicidio. Un grupo de haitianos irrumpió en la residencia del ganadero Ramón Eugenio Medina, lo sentaron en una silla, le ataron las manos y le dispararon en la cabeza. En el mismo incidente, perdieron la vida su esposa, Carmelina Antonia Cabreja Ramos, de 49 años, y su hijo Daniel Medina Cabreja, de 19 años. Cristian de Jesús López Cabreja, de 25 años, resultó herido.

Al mes siguiente de ese mismo año, en El Seibo, Mota Eusebio, de 57 años, fue apuñalado en varias ocasiones y falleció, mientras que su pareja de 28 años fue hospitalizada debido a las lesiones sufridas por una violación presuntamente cometida por ocho haitianos. En agosto de 2020, también se informó la muerte de Chire De la Rosa, quien fue decapitado por cuatro haitianos en Cambita Garabito, San Cristóbal. Antonio Batista Bido (Carlos Palunga), de 60 años, también fue víctima mortal en 2018 a manos de su empleado, un obrero haitiano identificado como Jackson Estimphil, de 36 años.