La presidenta ejecutiva del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani) desmintió categóricamente que su institución realizara supervisiones en el centro de Haina donde fueron rescatados 13 menores. La funcionaria aclaró que el establecimiento operaba sin la habilitación legal necesaria, invalidando cualquier inspección periódica. Esta situación subraya la importancia de la supervisión adecuada en centros de cuidado infantil.
La titular ejecutiva del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani), Ligia Pérez Peña, refutó este martes las afirmaciones sobre inspecciones regulares de la institución en el centro “Restaurando Vida, un Muerto que Revive”, recientemente intervenido en Haina, San Cristóbal, donde se encontraron trece menores. “Deseo negar las declaraciones del abogado del individuo a cargo de dicho espacio, quien afirmó que Conani realizaba supervisiones allí. Eso es completamente inexacto”, manifestó Pérez Peña durante una entrevista en el programa El Día.
La funcionaria explicó que el establecimiento carecía de la autorización necesaria para operar como un lugar destinado al cuidado permanente de niños y adolescentes, por lo que no podía estar sujeto a los mecanismos de supervisión habituales de la institución.
Diez menores permanecen bajo protección
Pérez Peña informó que, tras la operación, cuatro de los menores fueron entregados a sus madres, quienes se hallaban en el sitio, mientras que los restantes siguen bajo el amparo de Conani. La presidenta de la entidad también comunicó que los niños bajo protección están siendo sometidos a evaluaciones médicas y psicológicas para determinar su estado físico y emocional, así como las circunstancias de su llegada al establecimiento.
Aclaró que aún no es posible confirmar las acusaciones de presunto maltrato, dado que la investigación se encuentra en sus fases iniciales. No obstante, indicó que el menor que escapó presentaba heridas visibles, incluyendo quemaduras en las manos, lesiones cuyas causas deberán ser investigadas.
Centro ya había sido intervenido en 2025
Pérez Peña reveló que en septiembre de 2025, la oficina de Conani en Haina ya había identificado la presencia de menores en el establecimiento y coordinó una intervención con las autoridades judiciales. En aquella ocasión, los niños fueron devueltos a sus familiares y el Ministerio Público advirtió al responsable del lugar que no podía mantener a menores bajo su cuidado sin la debida autorización. “Eran niños que sus familias habían entregado voluntariamente, y se les dio seguimiento para evitar que volvieran a enviar a los niños”, sostuvo Pérez Peña.
La reciente intervención se produjo después de que un menor de doce años huyera del lugar y acudiera a una unidad policial en busca de ayuda. Su denuncia desencadenó una investigación por presunto maltrato infantil, explotación laboral y posible trata de personas, según la información del Ministerio de Interior y Policía.
Durante sus declaraciones, la ministra Faride Raful explicó que la investigación cobró fuerza después de que un niño de doce años escapara del lugar donde permanecía y alertara sobre la presencia de otros menores. “Según la información preliminar, un menor de edad se fugó del lugar donde estaba siendo retenido y manifestó que allí era mantenido junto con otros niños bajo el control de un hombre conocido únicamente como el pastor o el capellán”, explicó la funcionaria.